
Por Virginia Delgado
15 de octubre de 2026En los últimos años se han hecho numerosos estudios para investigar la presencia de los microplásticos en nuestro organismo y su impacto en la salud. Así, se han hallado en las vías respiratorias, en fluidos reproductivos, en la sangre, en testículos y en el cerebro, entre otros órganos. Ahora, una nueva investigación ha descubierto cómo actúan cuando están sumergidos en el agua. Un hallazgo que podría tener impacto en los seres humanos, teniendo en cuenta que nuestra sangre está compuesta, aproximadamente, por un 80% de agua y nuestras células, por entre un 60 y un 70%.
Los investigadores, de las universidades de Columbia y California (Estados Unidos), han comprobado que cuando los microplásticos entran en contacto con el agua la alteran, pueden favorecer la formación de unas moléculas denominadas ‘especies reactivas de oxígeno (ROS)’, que pueden provocar daños en los tejidos de los hombres y animales, así como en el medioambiente.
En el estudio, publicado en la revista Nature, los investigadores explican que los ROS se producen de forma natural en nuestro organismo y desempeñan funciones en procesos biológicos, como la defensa inmunitaria o la señalización celular. La complicación aparece cuando se producen de forma excesiva, ya que pueden atacar las proteínas, las membranas celulares o el ADN, alterando el funcionamiento de las células.
No obstante, los científicos subrayan que su investigación no establece que la exposición a una cantidad de microplásticos provoque una enfermedad, por lo que alienta a continuar estudiando para descubrir cómo funciona en entornos biológicos reales
Sobre el hallazgo se han pronunciado expertos como June-Woo Park, investigador principal del Centro de Investigación sobre Seguridad Medioambiental del Instituto Coreano de Toxicología, quien señala el estudio como “relevante”.
Asimismo, en respuesta a una entrevista de Science Media Centre (SMC), ha señalado que detecta una limitación. “El estudio no examinó partículas de plástico a escala nanométrica, sino solo a escala microscópica. La contaminación por nanoplásticos en el medioambiente se considera más peligrosa que la contaminación por microplásticos", ha subrayado. Respecto a cómo el descubrimiento puede ayudar a abordar el problema de los pequeños plásticos, ha señalado que se ha de abordar en las políticas de gestión.