logo_medicina
Síguenos

Carlos Escobar, cardiólogo: “Las terapias digitales nos van a ayudar a humanizar la medicina”

Para el doctor del Hospital La Paz, “o empezamos ya (con las terapias digitales) o el sistema no va a dar más de sí”

Compartir
Carlos Escobar, cardiólogo: “Las terapias digitales nos van a ayudar a humanizar la medicina”
Freepik

Por Juan García

11 de marzo de 2024

Cuando se habla de tecnología, además de pensar en telefonía móvil, consolas o robots, otro sector pujante entre las tendencias de la industria es el sanitario. A las aplicaciones de la inteligencia artificial o las cirugías robóticas hay que sumar otra realidad que empieza a cobrar fuerza dentro de las innovaciones terapéuticas: las terapias digitales. La última jornada del Mobile World Congress (MWC) de Barcelona, celebrado del 26 al 29 de febrero, acogió una mesa redonda titulada “Terapias Digitales: retos y oportunidades para la medicina basada en valor”, organizada por la empresa farmacéutica Bayer. Con el objetivo de hacer una radiografía sobre el grado de implementación de estas innovaciones y los desafíos que supone, Medicina Responsable ha hablado con uno de los expertos ponentes en dicha mesa, el cardiólogo del Hospital La Paz y coordinador científico del Consorcio DTx, Carlos Escobar.

Cuando hablamos de terapias digitales nos referimos a “softwares clínicamente evaluados y que utilizamos para prevenir, tratar y hacer seguimiento de enfermedades, generalmente crónicas, pero también de cualquier otro tipo”, explica el cardiólogo. Se trata de programas específicos que facilitan el seguimiento continuado del paciente para vigilar los parámetros que determinan la evolución de una enfermedad, favoreciendo la detección precoz de posibles complicaciones. 

El doctor argumenta que el uso de terapias digitales se traduce en beneficios para profesionales y pacientes, de forma que “mejora el seguimiento que hacen los sanitarios a través de la monitorización de diferentes variables implicadas en la enfermedad y aumenta el grado de consciencia del paciente sobre su propia enfermedad y las consecuencias de su tratamiento”. Un “empoderamiento del paciente”, destaca, que le hace tomar un papel más activo en el seguimiento de su propia enfermedad frente a la concepción del paciente como un “sujeto pasivo”. Esto lo ejemplifica con la adherencia a los tratamientos, apuntando que la estandarización de las terapias digitales fomentaría “que los pacientes no dejen de tomar la medicación”.

“Las terapias digitales, al contrario de lo que uno pueda pensar sobre la tecnología, nos van a permitir humanizar más el trato con el paciente porque vamos a tener un contacto mucho más directo y nos va a permitir actuar de manera más rápida ante cualquier eventualidad”, señala el cardiólogo. 

Para el doctor Escobar, la tecnología es una gran aliada y una de las mejores herramientas para hacer frente a los problemas del sector sanitario como la falta de personal o las elevadas listas de espera, sin perder la perspectiva de la orientación al valor en medicina. “Por esa saturación y por no poder seleccionar bien los pacientes tenemos muchas consultas que aportan poco valor y las que aportan valor se demoran en el tiempo”.  Otra de las ventajas que señala es la optimización de recursos al detectar precozmente eventos adversos. Por todo ello, se muestra tajante sobre la necesidad de aumentar la implementación de las terapias digitales: “o empezamos ya o el sistema no va a dar más de sí”.

Las terapias digitales en el campo de la cardiología

La pandemia puso de manifiesto la necesidad de digitalización del sector sanitario en muchos ámbitos. En el campo de la cardiología, incluso de forma previa al estallido de la Covid, se han producido grandes avances, como en el caso de las insuficiencias cardiacas.  A través de una terapia digital, “el paciente envía datos por distintos sistemas sobre presión arterial, frecuencia cardiaca, peso diario y eso nos llega a nosotros para tener una actitud activa frente al paciente y detectar precozmente quien se estaba empezando a descompensar”. De esta forma, las actuaciones preventivas han servido para ahorrar multitud de ingresos hospitalarios. 

“Ahora también se está desarrollando en todos los campos de la cardiología, como en la fibrilación auricular, que es el tipo de arritmia más frecuente. Cualquier trastorno crónico es susceptible de que haya alguna terapia digital que ayude en el tratamiento”, argumenta el doctor. 

Necesidad de una legislación específica

Los expertos participantes en la mesa redonda del MWC coincidieron en señalar la necesidad de adoptar una legislación específica en nuestro país. “Se debería plantear que, si hay terapias digitales que son eficaces y útiles, al igual que ocurre con los medicamentos, debería haber un reembolso”. De esta forma entiende que la existencia de una regulación supondría unas mayores garantías tanto de seguridad para los pacientes, como de tranquilidad a la hora de prescribir para los profesionales. “Si yo estoy pautando una terapia digital igual que puedo pautar un fármaco, ha de haber un soporte legal detrás, unos estudios detrás que avalen que lo pueda prescribir y en qué medida”. Actualmente, la falta de una legislación provoca que la experiencia con terapias digitales en España se reduzca a proyectos piloto, algo que “se queda corto”, a juicio del doctor.

El cardiólogo insta a tomar nota del ejemplo de otros países de nuestro entorno, como Alemania, Francia o Reino Unido, donde van más avanzados en materia de desarrollo legislativo sobre terapias digitales. “Alemania ya tiene varias terapias digitales implantadas con reembolso, permitiendo un mejor seguimiento de los pacientes”. 

En España, subraya que, a pesar de la falta de una regulación, contamos con una situación “privilegiada” por tener una “base tecnológica” mejor que muchos otros países. Tenemos toda la historia clínica electrónica disponible y, además, el módulo único de prescripción que nos permite que en cualquier parte de España donde te prescriben un medicamento lo puedas adquirir en cualquier otra”. Por ello, considera que debería adoptarse teniendo en cuenta las “particularidades” de nuestro país. 

Cambio de paradigma

Las terapias digitales suponen un cambio de paradigma que también requiere de medidas educativas para que haya un mayor conocimiento sobre lo que implican las terapias digitales y cómo implementarlas correctamente. “Es importante que los profesionales sanitarios entiendan que es una herramienta que no va a quitar el trabajo a nadie y que les va a ayudar, va a reducir su carga de trabajo, optimizando los procesos”. Una concienciación que también debe trasladarse a los pacientes para que sean conscientes de las garantías y se sientan seguros. 

El doctor Escobar se muestra optimista en sus pronósticos y asegura que, en el momento que exista una legislación que permita comprobar los beneficios terapéuticos, va a tener “un crecimiento exponencial”.



Te puede interesar