
Por Medicina Responsable
16 de octubre de 2026El presidente y consejero delegado de la compañía farmacéutica Laboratorios Rovi, Juan López-Belmonte, presidirá Farmaindustria los dos próximos años.
La elección se ha dado a conocer este jueves durante la celebración de su Asamblea General Extraordinaria, donde ha manifestado que esta entidad, que agrupa a la mayoría de los laboratorios farmacéuticos de nuestro país, “es capaz de convertir la diversidad de las compañías en fortaleza y de trasladar una voz única ante las Administraciones, los agentes sanitarios, los pacientes y la sociedad”.
López-Belmonte, que regresa al cargo que asumió por primera vez en octubre de 2020, sucede a la directora general de Amgen Iberia, Fina Lladós.
Durante su discurso de investidura, ha señalado que su mandato comienza en un escenario internacional mucho más convulso, donde las tensiones geopolíticas y la necesidad de reforzar las capacidades científicas e industriales ha hecho del sector de la industria farmacéutica una prioridad estratégica para los países. “El medicamento ya no es solo una cuestión sanitaria, sino también económica, industrial y de seguridad. La pandemia nos enseñó que contar con capacidades científicas e industriales propias es una condición de la autonomía sanitaria fundamental”, ha manifestado
Ante las próximas elecciones generales del 29 de noviembre, ha anunciado el objetivo de trasladar a los partidos políticos que la próxima legislatura sea la de la competitividad biomédica. Así, ha realizado la propuesta de que España lidere Europa en salud, innovación y autonomía estratégica, basada en tres compromisos para el próximo Gobierno.
Respecto al primero, el presidente de Farmaindustria ha señalado que tiene como fin alcanzar un acuerdo de legislatura que permita elevar en un punto del PIB la inversión pública en Sanidad para converger con los países europeos más avanzados. “Este esfuerzo permitiría reforzar las plantillas, la tecnología y las infraestructuras sanitarias, avanzar en la medición de resultados en salud y generalizar fórmulas de financiación vinculadas al valor", ha manifestado.
En segundo lugar, ha reclamado una Estrategia Nacional de Acceso a la Innovación que sitúe a los pacientes españoles entre los primeros de Europa en el acceso a los nuevos medicamentos. Su propuesta contempla financiar las innovaciones en menos de 180 días, establecer una vía rápida de 90 días para los tratamientos prioritarios y reducir a cero las diferencias entre comunidades autónomas. “Si ya somos líderes en ensayos clínicos, podemos serlo también en acceso real. Un paciente no puede esperar más por su medicamento innovador en una comunidad autónoma que en otra”, ha recalcado.
En lo referente al tercer compromiso, López-Belmonte ha animado a "convertir la investigación biomédica y la autonomía estratégica en políticas de Estado". Para ello, propone consolidar el liderazgo español en ensayos clínicos, impulsar el uso secundario de los datos sanitarios y los centros de innovación digital, mejorar el marco para la inversión industrial y reforzar la seguridad del suministro mediante reservas y capacidades estratégicas.
“Detrás de estas propuestas hay una idea de fondo que llevamos años defendiendo y que seguiré defendiendo con la misma convicción: el medicamento no es un gasto, es una inversión. Una inversión en salud, en empleo cualificado, en exportaciones y en capacidad estratégica para el país”, ha subrayado el presidente de Farmaindustria.
López-Belmonte ha recordado que España cuenta con “fortalezas suficientes” para aprovechar esta oportunidad. “Su liderazgo europeo en ensayos clínicos con nuevos medicamentos, una red de más de 180 plantas de producción y la Estrategia de la Industria Farmacéutica, la primera política sectorial de estas características desarrollada conjuntamente por varios ministerios y el sector”, ha destacado.
Antes de finalizar su discurso el presidente de Farmaindustria se ha dirigido a su antecesora agradeciendo su labor en la entidad. “Has presidido en un contexto muy exigente y lo has hecho con cercanía, serenidad, capacidad de escucha y una firmeza que nunca ha necesitado alzar la voz”, ha concluido.