
Por Nuria Cordón
27 de febrero de 2026El sistema público de salud cuenta este año con 82.805 funcionarios más a los que prestar asistencia sanitaria, según los datos oficiales publicados por la propia mutualidad en su portal de datos abiertos.
Las cifras, extraídas del conjunto estadístico disponible en la web de Muface, reflejan un importante desplazamiento de funcionarios hacia la Seguridad Social coincidiendo con la crisis del modelo y la renovación del concierto sanitario para el periodo 2025-2027. Así, el número de mutualistas adscritos a la asistencia sanitaria pública pasó de 506.756 en 2024 a 589.561 en 2025, mientras que el número total de mutualistas apenas varió (1.537.701 en 2025), lo que confirma un trasvase interno desde las aseguradoras concertadas hacia la Seguridad Social.
En paralelo, el reparto entre entidades privadas también se ha modificado. Al abandonar DKV el concierto el año pasado, y con la incorporación de Nueva Mutua Sanitaria para la cobertura a mutualistas destinados en el extranjero, Adeslas y Asisa mantienen la mayor parte del colectivo, 991.978 funcionarios, aunque con ajustes derivados del proceso extraordinario de cambio de entidad abierto durante la renovación del modelo.
El nuevo concierto sanitario de Muface entró finalmente en vigor el pasado 1 de mayo de 2025, tras meses de duras negociaciones con las compañías aseguradoras que amenazaron en varias oacasiones con abandonar el concierto si no mejoraban las condiciones económicas. El acuerdo quedó limitado a Adeslas y Asisa para la asistencia en territorio nacional, mientras que DKV decidió no continuar en el modelo, obligando a miles de mutualistas a elegir entre cambiar de entidad o integrarse en la sanidad pública.
Para facilitar la transición, Muface abrió un periodo extraordinario de cambios durante mayo y junio, lo que aceleró el trasvase de beneficiarios hacia el sistema público, especialmente entre los antiguos asegurados de DKV. Los datos muestran que este proceso explica buena parte del incremento registrado en la Seguridad Social, que absorbió 64.650 nuevos usuarios en pocos meses. En paralelo, el nuevo modelo incorporó a Nueva Mutua Sanitaria, aunque únicamente para prestar asistencia a funcionarios destinados en el extranjero, un colectivo mucho más reducido.
Desde CSIF achacaron a la gestión del Gobierno la “situación crítica” en la que se encontraba la mutualidad, denunciando el deterioro de la calidad asistencial. Además, adviertieron del problema financiero del modelo por la prórroga de los Presupuestos Generales del Estado, “que deja en números rojos la financiación de las prestaciones sanitarias y ha liquidado prácticamente el remanente de tesorería para hacer frente a gastos, en lo que llevamos de 2025”.
El incremento de mutualistas en la sanidad pública no responde a una única causa, sino a la suma de varios factores: la incertidumbre generada durante la negociación, la retirada de aseguradoras y la apertura excepcional de ventanas de cambio durante el año.
De hecho, ya a comienzos de 2025 se detectó un aumento inusual de funcionarios que abandonaban el modelo concertado ante la falta de claridad sobre el futuro del sistema, una tendencia que terminó consolidándose tras la firma definitiva del acuerdo.
Aunque el traslado no supone la desaparición del modelo Muface, sí implica un incremento progresivo de usuarios atendidos por los servicios autonómicos de salud, en un momento marcado por la presión asistencial y el crecimiento de la demanda sanitaria.
Representantes de la sanidad privada han advertido en ocasiones el peligro de que se produzca una migración a la sanidad pública “agravando la situación de colapso que existe actualmente”, con unas listas de espera en niveles “históricos”. Según IDIS, la incorporación de todos los funcionarios mutualistas, carca de 1,6 millones, sin refuerzo de la sanidad pública “incrementaría en un 7% las listas de espera quirúrgicas y en un 30% las de consultas especializadas”. “Esta situación evidencia que el sistema sanitario está al límite de su capacidad, sin margen para absorber una mayor demanda asistencial”.
Por ello, resaltan la mejora de accesibilidad al sistema sanitario que aporta la sanidad privada dentro del modelo de mutualismo.