
Por Virginia Delgado
6 de agosto de 2026A pesar de que la Enfermedad Renal Crónica (ERC) condiciona gravemente la calidad de vida de quienes la padecen y la de sus familiares, no es una patología a la que le prestemos mucha atención. Ni siquiera las cifras, afecta a unas siete millones de personas en nuestro país, nos hacen tomar conciencia.
Con buenos hábitos y pequeños gestos cotidianos, podemos cuidar la salud de nuestros riñones y el verano puede ser un buen momento para ponernos a ello, con el pensamiento de continuar durante todo el año.
“Las altas temperaturas favorecen la deshidratación y, junto a otros excesos habituales durante las vacaciones, pueden aumentar el riesgo de desarrollar problemas renales o agravar enfermedades ya existentes. Muchas de las decisiones cotidianas que tomamos en esta época tienen un impacto directo sobre la función renal”, han explicado desde la Sociedad Española de Nefrología (S.E.N.).
Una correcta hidratación, una alimentación equilibrada y el ejercicio físico son medidas que contribuyen a proteger nuestros riñones y a prevenir enfermedades que pueden llegar a ser muy graves. Por ello, la S.E.N. ha incluido estas prácticas en un decálogo de recomendaciones que ha elaborado para el verano. “Además de proteger los riñones, favorecen la salud y el bienestar general de las personas”, añaden desde la entidad.
Así, también aconsejan evitar el tabaco y reducir el consumo de alimentos procesados. “Este tipo de productos contienen elevadas cantidades de sodio, fosfatos, azúcares y otros aditivos que incrementan la carga de trabajo de los riñones y una mayor toxicidad para nuestro organismo”, explican.
Muchas personas tienen más tiempo para cocinar y elaborar menús más saludables, en los que se incluyan frutas, verduras, cereales y alimentos frescos, por ello, recomiendan planificar mejor las comidas y priorizar el pescado frente a la carne. “Alternar pescado blanco y azul con huevos y legumbres permite seguir una alimentación más saludable y equilibrada. También, se debe controlar la cantidad de sal y elegir aceite de oliva como grasa principal, ya que es un alimento básico de la dieta mediterránea con beneficios ampliamente conocidos para la salud”, añaden desde la Sociedad Española de Nefrología.
Fuera de la cocina, los especialistas insisten en la importancia de mantenerse activo. “Descansar no significa permanecer inactivo. Nadar o realizar ejercicio moderado ayuda a mejorar la salud física y mental. Caminar al menos una hora al día constituye una de las formas más sencillas y eficaces de incorporar actividad física”, concluyen desde la entidad.