
Por Virginia Delgado
26 de mayo de 2026El 31 de mayo se celebra el Día Mundial Sin Tabaco. Por este motivo, la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) ha organizado este martes una jornada sobre tabaquismo en nuestro país. La entidad ha estado respaldada por la Federación Española de Asociaciones de Pacientes Alérgicos y Enfermedades Respiratorias (FENAER) y la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen).
Los participantes han recordado que el tabaquismo sigue siendo la principal causa de muerte evitable en el mundo y que provoca, al año, ocho millones de muertes. "En España, la cifra es de 56.000, lo que supone 1.000 fallecimientos semanales", han recalcado.
La preocupación por el consumo de los jóvenes ha sido el primer tema a tratar durante la jornada. "Uno de cada tres jóvenes ya consume tabaco calentado y uno de cada cuatro usa cigarrillos electrónicos", han informado. El doctor Carlos Rábade, del Área de Tabaquismo de SEPAR, ha subrayado que "es una pandemia” y ha mostrado su preocupación por el uso normalizado que se está haciendo de los nuevos dispositivos, como los vareadores. "No provocan menos daño y buscan mantener a la población adicta a la nicotina".
Por su parte, Mariano Pastor, presidente de FENAER, ha lamentado que lleguen a las manos de los jóvenes "con facilidad". "El 49,5% ha utilizado un cigarrillo electrónico alguna vez en su vida. Pedimos protección para los menores, restricción de puntos de venta y en redes sociales", ha señalado.
María Isabel Cristóbal Fernández, coordinadora del Área de Tabaquismo de SEPAR, ha añadido que hay una gran preocupación porque los jóvenes "se inician en la nicotina con estos dispositivos porque se perciben como inocuos. Son nuevas formas de dependencia", ha manifestado.
En la última parte de la jornada, el fundador de esta área, el doctor Carlos A. Jiménez-Ruiz, ha explicado a los asistentes la propuesta de cambios que han hecho SEPAR, FENAER y Semergen al anteproyecto que modifica la ley 28/2005 de medidas sanitarias frente al tabaquismo y reguladora de la venta, el suministro, el consumo y la publicidad de los productos del tabaco. "Consideramos que tiene deficiencias muy graves que hay que suplir y, por ello, la remitimos a través de comunicaciones oficiales al Ministerio de Sanidad. No obstante, algunas de las propuestas más relevantes no figuran", ha manifestado.
Con ello, el doctor se refiere principalmente a tres: el incremento del precio del tabaco, la implantación del empaquetado neutro y el acceso a tratamientos. “En el anteproyecto no está contemplado elevar el precio del tabaco y de los nuevos productos mediante el incremento de la fiscalización. Hemos consultado un metaánalisis sobre 25 estudios que señala que por cada 10% de subida de precio se reduce el consumo otro 10%. Hablando de mortalidad por enfermedades no comunicables, como el tabaquismo, se ha visto cómo durante 13 años en 152 países un incremento de impuestos al tabaco se asociaba con una disminución de dos puntos en la tasa de mortalidad por estas patologías”, ha explicado.
Respecto a la implantación del empaquetado neutro, el facultativo ha señalado que reduce la capacidad atractiva que tiene el producto. “Se tiene que eliminar como una plataforma de publicidad y venta de tabaco. Países como Francia, Irlanda, Reino Unido y Bélgica han tomado esta medida. ¿Por qué nosotros no? No tiene sentido”, ha añadido.
Finalmente, el fundador del Área de Tabaquismo de SEPAR ha insistido en la importancia de incluir, en el anteproyecto de ley, el acceso de fumadores y consumidores de nuevos productos a tratamientos eficaces y seguros, y ha criticado que en este texto haya limitaciones a ello. “Solo se financian tres de los cuatro medicamentos disponibles y, para acceder, se pide al fumador estar inscrito a un programa y estar motivado, también, consumir diez o más cigarrillos diarios. Además, en el anteproyecto se especifica que solo se costea el tratamiento para la realización de un intento de abandono del tabaco cada 12 meses. Proponemos que se eliminen estas barreras y que se financien los tratamientos siempre que sean necesarios. Estos deben cumplir criterios de excelencia y estar prescritos y seguidos por profesionales sanitarios”, ha concluido el doctor Carlos A. Jiménez-Ruiz.