
Por Clara Arrabal
20 de mayo de 2026Cigarrillos electrónicos, vapers, shishas, tabaco de liar, intraoral, calentado... Los productos alternativos al tabaco o las nuevas formas de fumar han ganado la batalla a los jóvenes españoles, que ya superan la media europea. Dicho de otra manera, o traducido en cifras, casi la mitad de los jóvenes entre 14 y 18 años han probado alguna vez estos productos (49,5%) y un 27,1% lo hizo en el último mes. En Europa, sin embargo, estos datos se sitúan en el 44 y el 22%, respectivamente.
“Hay un problema específico de España en este grupo, un problema sanitario de primer nivel”, ha advertido Bartomeu Massuti, el secretario del Grupo Español de Cáncer de Pulmón (GECP) y jefe de oncología del Hospital Doctor Balmis de Alicante. Y es que, según los expertos, el vapeo es la puerta de entrada al tabaco, por lo que cada vez más personas comienzan a una época más temprana. “La mediana de edad en la que los jóvenes se están incorporando al hábito tabáquico es de 14 años”, ha expresado en este sentido Virginia Calvo, especialista en cáncer de pulmón en el Hospital Puerta de Hierro de Madrid.
En España, se prevé que se diagnosticarán casi 35.000 casos de cáncer de pulmón y más de 23.000 muertes relacionadas con el tabaco. De hecho, esta es la principal causa de cáncer de pulmón y en torno al 80% de los casos de esta enfermedad están relacionados con la exposición a estas sustancias; aunque el tabaquismo se encuentre actualmente en su mínimo histórico en 30 años.
Sin embargo, lejos de encabezar los países sin humo del espacio europeo, España se sitúa en la parte baja de la tabla y suspende en prácticamente todos los parámetros que analizan la frecuencia, los hábitos de consumo y la intensidad de estos; aunque hay claras diferencias entre los países nórdicos (que llegan a tener índices de tabaquismo del 8%) y los del este del espectro (como Bulgaria o Grecia, con un 37%).
En España, la media se sitúa en un 25,8% de adultos que fuman a diario y, hasta un 33,9% lo hizo en el último mes, según los datos de la encuesta oficial más importante en esta materia, el informe EDADES del Ministerio de Sanidad. Con él, se extrae que este país tiene patrones mediterráneos que responden a unas altas tasas de consumo sostenido diario, aunque el consumo de una cajetilla al día ha caído y han aumentado los fumadores intermitentes. En definitiva, España cada vez asocia más el tabaco con el ocio y la vida social.
Aunque si hay algo que preocupa especialmente a los expertos es el aumento entre los jóvenes, que cada vez inician sus hábitos tabáquicos en edades más tempranas, y la irrupción de los nuevos productos para fumar. En este aspecto, los adolescentes comienzan en torno a los 16,4 años, algo muy relevante ya que, cuanto antes se da el origen, se genera mayor dependencia nicotínica futura y menor probabilidad de abandono estable.
Más allá de los hábitos tabáquicos, el cambio más importante que se ha producido en la última década es la llegada del vapeo y las nuevas formas de fumar. En este sentido, el Ministerio de Sanidad incluye entre sus grandes desafíos el uso dual de estos productos con los tradicionales, las nuevas formas de comercialización de la nicotina y la normalización estética del vapeo, con colores y sabores muy atrayentes para jóvenes. Por ello, ya trabaja en legislaciones que impulsen el empaquetado genérico o las restricciones de sabores.
Algunos países de Europa ya cuentan con fuertes restricciones de sabores, como es el caso de Países Bajos, Finlandia, Estonia o Dinamarca; además de aplicarse el empaquetado genérico en gran parte de la Unión Europea y Europa occidental: Francia, Reino Unido, Irlanda, Noruega, Bélgica, Hungría, Eslovenia... la lista es más larga en este sentido.
La última acción contra la nicotina de la Comisión Europea ha sido la apertura de una consulta pública sobre la revisión de las reglas para productos del tabaco y su publicidad en aras de evaluar las mejores medidas para responder con celeridad a la aparición de nuevos productos como los cigarrillos electrónicos y proteger a grupos vulnerables como los jóvenes.
De hecho, Bruselas prepara su propuesta de revisión del marco legislativo para antes de que acabe este mismo año y por ello ha pedido a la industria, poderes públicos, investigadores y sociedad en general que presenten sus contribuciones antes de que expire la consulta dentro de un mes, el 15 de junio.
Según la evaluación del control del tabaco publicada recientemente por el propio Ejecutivo comunitario, las políticas europeas han ayudado a lograr una "disminución significativa" del tabaquismo y de las muertes relacionadas con el tabaco en toda la UE. Sin embargo, el documento también destaca los crecientes retos vinculados a la rápida aparición de estos nuevos productos de tabaco y su impacto entre los jóvenes, que sigue siendo una prioridad.