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“Banderas rojas” para cuidar la salud en verano

Cuidar la alimentación, protegerse frente al sol o tomar precauciones en el agua son algunas de las recomendaciones de la Asociación Española de Pediatras de Atención Primaria (AEPap)

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“Banderas rojas” para cuidar la salud en verano
Freepik

Por Juan García

26 de junio de 2024

La llegada del verano marca el inicio de las vacaciones para los niños y, con ellas, los viajes, las visitas a playas o piscinas y los planes de ocio y desconexión. Aunque este cambio de hábitos es sinónimo de disfrute para menores y adultos, lo cierto es que pueden surgir percances que agrien las vacaciones por no vigilar adecuadamente la salud.

No hay indicativo de riesgo más característico del verano que la bandera roja, que marca la prohibición de bañarse. Por ello, desde la Asociación Española de Pediatras de Atención Primaria (AEPap) han elaborado una guía en la que advierten de esos elementos peligrosos o “banderas rojas” que pueden hacer que la ola de planes veraniegos pase por encima de nuestra salud. “Llevamos muchos años haciendo recomendaciones sobre la protección solar, la seguridad en el entorno acuático, los accidentes de tráfico o la alimentación sana en verano. Hay muchos buenos consejos que seguir, pero este año hemos preferido centrarnos en evitar los riesgos e identificar situaciones peligrosas”, explica la doctora Teresa Cenarro, vicepresidenta de AEPap.

Llevar a los menores en los vehículos sin los sistemas de retención adecuados 

Todos los niños y niñas con una estatura inferior a 1,35 deben viajar en los asientos traseros del coche en un asiento homologado para su peso y talla. Se sabe que cuando los menores viajan de este modo, se reducen en un 75% las muertes y en un 90% las lesiones en caso de accidente.

Dejar a los más pequeños sin vigilancia en playas, piscinas o parques acuáticos)

“Los menores deben aprender a nadar cuanto antes por seguridad, pero siempre necesitan vigilancia. La mayoría de las familias son muy conscientes de esto, pero nos deben poner en alerta conductas como dejar a niños pequeños bajo la supuesta vigilancia de otros niños más mayores, o relajar la vigilancia cuando el agua no cubre”, señala la doctora. En este sentido, apunta como “buen truco” el controlar que los niños más pequeños no se separen a una distancia superior a la de un brazo del adulto que los acompañe en el agua. Hay que recordar que la asfixia por inmersión o ahogamiento es causa frecuente de mortalidad en la población infanto-juvenil en verano.

Hacer actividades al aire libre sin protección solar

La protección solar con factor alto es aconsejable en todas las edades, pero mucho más en menores de 18 años. “Es necesario no dejar de dar crema protectora de factor alto para exposiciones al sol, aplicar con la cantidad y frecuencia suficiente y asegurarse de la caducidad y calidad de los productos que se utilizan”, asegura la doctora Cenarro. En una línea similar, argumenta que durante las olas de calor y las horas centrales del día es muy recomendable utilizar gorros, beber agua y consumir comidas ligeras.

Aumentar el tiempo destinado a las pantallas, al aumentar el tiempo de ocio

Los meses de verano son el periodo vacacional más extenso del año para los niños, niñas y adolescentes, por lo que hay mucho tiempo libre que es necesario cubrir, y las pantallas suelen ocupar parte del tiempo como distracción y entretenimiento. Por ello, “es importante evitar que las pantallas sean el mayor entretenimiento del verano”. Como alternativa, desde la AEPap recomiendan la lectura y evitar el acceso a contenido no apropiado por parte de menores. Además de esto, recuerdan que un uso continuado de las pantallas favorece la aparición de problemas visuales o síntomas como ojos secos, fatiga ocular, enrojecimiento y ojos llorosos, que puede derivar en otros problemas como dolor de cabeza, dolor cervical o dolor de espalda, entre otros.

Descuidar la alimentación sana en verano

Los pediatras de AP son conscientes de que un prolongado periodo de relajación y descanso puede dar lugar a un descuido de la alimentación, lo que puede favorecer el sobrepeso y conductas de riesgo para la salud. Por ello, recuerdan que las vacaciones son un buen momento para que los menores colaboren en la cocina con sus padres y se les inculque el consumo de frutas y verduras de temporada. Para evitar estos descuidos en la alimentación, también es muy importante fomentar la actividad física ya que es una buena época para jugar al aire libre y establecer relaciones sociales entre la población infantil. 



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