
Por Juan García
26 de enero de 2026El Ministerio de Sanidad y los sindicatos CCOO, UGT, CSIF y Satse del Ámbito de Negociación han alcanzado un acuerdo para el texto de un nuevo Estatuto Marco. Un pacto que, no obstante, no suscriben ni la organización gallega CIG-Saúde ni la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM), estos últimos como impulsores de la huelga indefinida de facultativos convocada una semana al mes a partir de febrero.
La ministra, Mónica García, ha comparecido acompañada de los representantes de los sindicatos que suscriben el pacto para anunciar el nuevo texto con el que busca dejar atrás “la precariedad y los malestares” del anterior estatuto del 2003. La ministra ha celebrado la suscripción de este acuerdo como un "día grande" para el Sistema Nacional de Salud (SNS), subrayando que es el acuerdo "más amplio" alcanzado nunca para un estatuto de estas características. García ha defendido la legitimidad de este acuerdo alcanzado con las “principales centrales sindicales de España elegidas democráticamente en los procesos de elección”, recalcando que estas organizaciones “también representan a los médicos”.
Tras un preacuerdo alcanzado en el Ámbito, sindicatos y Ministerio han mantenido abierta la negociación para pulir detalles del redactado, aunque “no han cambiado sustancialmente lo acordado”, según ha señado la ministra. García ha señalado que este no es “el final, sino el principio del camino” para sacar adelante un nuevo Estatuto, reconociendo la “complejidad” del proceso parlamentario necesario para sacarlo adelante. No obstante, ha expresado su “confianza” en que llegue a tiempo para ver la luz antes de que se agote la legislatura.
Ahora, el documento pasará en primera vuelta al Consejo de Ministros, que autorizará el inicio formal de su tramitación. A partir de ese momento, se solicitarán los informes preceptivos a los ministerios con competencias afectadas, entre ellos Hacienda, Economía, Función Pública y Seguridad Social, y se analizará en la Comisión Delegada del Gobierno para Asuntos Económicos (CDGAE). Posteriormente, será aprobado en segunda vuelta por el Consejo de Ministros y remitido al Congreso de los Diputados para su tramitación legislativa. En este contexto, García espera que se pueda conseguir la aprobación del Estatuto Marco antes de que acabe la actual legislatura. Los representantes sindicales han reconocido a este respecto la "complejidad y dificultad" de la actual coyuntura política y parlamentaria, aunque esperan que prevalezca "el interés común". "La democracia es diálogo y lo demás es ruido, y gracias al diálogo hemos podido llegar hasta aquí", ha concluido García.
Este acuerdo ha llegado en un contexto de máxima tensión con los sindicatos médicos a propósito de la reforma, pues estas organizaciones han impulsado una huelga médica indefinida sin precedentes desde hace tres décadas. Aunque García no ha cerrado la puerta explícitamente a reunirse con ellos nuevamente, ha cuestionado la utilidad de mantener un nuevo encuentro: "¿Cuál es el fin de estas reuniones si nos hemos reunido todas las veces necesarias para plasmar esos acuerdos?".
A este respecto, García ha negado que los médicos estén "fuera" de la negociación, mostrando su defensa a los sindicatos firmantes del acuerdo, que "también representan a los médicos", ha apostillado. Al hilo ha defendido que, "tras 22 reuniones en un ámbito de negociación paralelo al democráticamente elegido por los trabajadores, están incluidas todas las reinvidicaciones de los médicos", reconocidas a través de un capítulo propio dentro del redactado. Todas, salvo la que asegura es la única demanda pendiente del colectivo: la creación de un estatuto propio. García ha argumentado de nuevo su rechazo a esta medida, en tanto que considera que supondría "fragmentar" el sistema sanitario y el funcionamiento multidisciplinar de sus equipos, invitando a los sindicatos médicos a canalizar esta demanda por la vía parlamentaria (iniciativa legislativa popular o a través de algún partido político) o entablar una negociación directa con las comunidades autónomas.
A propósito de la huelga, la ministra ha expresado su "máximo respeto a las movilizaciones" y reconoce el "malestar" que hay detrás de ella, pero ha apuntado que para darles respuesta es necesario hacer "un esfuerzo de pedagogía" para trasladar a los profesionales que se han "recogido y plasmado" esas "reivindicaciones que nos han estado lastrando desde hace años".
En esta línea, el secretario general del área sanitaria de CCOO, Umberto Muñoz, ha subrayado que los sindicatos firmantes son los que "mayoritaria y legítimamente representamos a los trabajadores del Sistema Nacional de Salud y como tales velamos por los derechos de todos los colectivos y categ profesionales". "Resulta absurdo querer voler a un sistema basado en compartimentos estancos y estatutos fragmentados para cada categoría", ha señalado, en tanto que supondría "dinamitar funcionamiento coordinado de una sanidad publica y moderna". Por ello, ha defendido la búsqueda de una norma común para todos los profesionales, resaltando que los sindicatos de clase cuentan con "una filiación importante de médicos".
“Este Estatuto no enfrenta a profesionales entre sí. Al contrario: refuerza la sanidad pública como proyecto colectivo, como un sistema basado en el trabajo en equipo, en el respeto entre categorías y en la equidad”, ha concluido la ministra, quien ha insistido en que “hoy es un buen día para la sanidad pública”.
Los sindicatos firmantes han incidido en que este acuerdo está supeditado a la suscripción de un acuerdo retributivo ligado a la nueva clasificación profesional propuesta, algo para lo cual urgen a encarrilar la negociación con el Ministerio de Hacienda. La ministra no ha apuntado plazos a este respecto para su llegada al Consejo de Ministros, aunque ha detallado que comenzará una “ronda de alegaciones y observaciones” por el resto de ministerios para llegar a la mesa del Ejecutivo. Tras esto, ha pedido “altura de miras a los grupos políticos” para poder salir adelante en las Cortes. La ministra ha destacado que “este Estatuto no pertenece al Ministerio: es un acuerdo colectivo construido con mimo desde el diálogo social”.
A este respecto, la secretaria general del sindicato de enfermería Satse, Laura Villaseñor, ha urgido a iniciar la negociación para el nuevo modelo retributivo ante un asunto que, resalta, “es una ley de Gobierno, no solo del Ministerio de Sanidad”. "Ya vamos tarde", ha señalado, recalcando que este acuerdo "es solo un paso" ante la necesidad de involucrar al resto de ministerios implicados.
Los sindicatos han celebrado la firma de este acuerdo, aunque aseguran que se mantendrán "vigilantes" para asegurar que su tramitación llegue a buen puerto y no suponga "una frustración de las expectativas de los trabajadores". Para ello, han resaltado la necesidad de convertir esta ley en una "cuestión de Gobierno" y han resaltado su labor de presión y movilización para forzar al Ministerio a incluir sus demandas respecto a los anteriores borradores que ha ido presentado el Ministerio. "Es un texto muy trabajado y como ya ha dicho alguna organización sindical, esperemos que no se desnaturalice, porque aquí están plasmadas las reivindicaciones de 20 años de los profesionales", ha señalado García en este punto.
El secretario general de sanidad de CSIF, Fernando Hortangas, ha expresado su "convicción de que estamos poniendo las bases para que el personal sanitario mejore sus condiciones laborales" con "el mejor acuerdo posible". Un acuerdo que Villaseñor califica de "mínimos" a fin de conseguir una regulación adecuada de las condiciones laborales de los sanitarios. La regulación de la jubilación anticipada, el establecimiento de coeficientes reductores para la jubilación parcial en colectivos de riesgo, las mejoras en conciliación y descansos o el reconocimiento de la labor investigadora son algunos de los puntos clave que han resaltado los representantes de estas organizaciones como factores que han propiciado el acuerdo.
García también ha enumerado las mejoras que incluye el texto acordado, resaltando la convocatoria de oposiciones para el personal sanitario cada dos años para "poner fin a la inestabilidad y precariedad laboral", la introducción de criterios de voluntariedad en la movilidad de los profesionales o la reducción de las guardias a 17 horas sin deuda horaria. En este último punto, ha explicado que se eliminan los turnos de jornada ordinaria previos y posteriores a la realización de esas guardias y que serán los servicios de cada centro los que podrán adaptar su forma de trabajo por turnos para cubrir las necesidades del servicio.
Además, ha aludido a la inclusión de los complementos retributivos en las pagas extra, la limitación de la jornada laboral a un máximo de 45 horas semanales, la nueva clasificación de categorías profesionales sin alterar sus competencias y el reconocimiento legal a los investigadores sanitarios como trabajadores estatutarios.