
Por Juan García
15 de enero de 2026Nuevo revés para el Ministerio de Sanidad en la negociación del Estatuto Marco. Una de las organizaciones sindicales con representación en el Ámbito de Negociación, el cauce oficial para la discusión de esta norma, la Confederación Intersindical Galega (CIG-Saúde) ha mostrado su rechazo al último texto presentado por Sanidad tras mantener una reunión con la propia ministra, Mónica García. Ante la negativa de la ministra a “introducir modificaciones sustanciales”, este sindicato considera que “el texto presentado no cumple con los objetivos fijados”.
Cuando parecía que Sanidad parecía que tenía casi amarrado su principal frente de negociación, este sindicato ha mostrado su discrepancia sobre el preacuerdo alcanzado por el resto de organizaciones del Ámbito (CSIF, SATSE-FSES, FSS-CCOO y UGT). Desde estos sindicatos apuntaron tras su última reunión que estaban “ultimando” un acuerdo con el Ministerio, que supeditan a la fijación de un acuerdo retributivo a la reclasificación de categorías profesionales que introduce el texto. Esta línea roja es precisamente uno de los motivos que resalta CIG-Saúde para no dar su apoyo al texto: “No podemos aceptar una clasificación correcta solo en el papel, sin un impacto real en los salarios. No vamos a seguir renunciando a lo que es nuestro”. Así, critica que la ministra les emplazara a resolver esta cuestión a un “futuro hipotético convenio sin fechas ni garantías de aplicación”, una fórmula que consideran “inaceptable”.
Este sindicato también se muestra crítico con la postura de García a propósito de la jubilación, otra cuestión capital para la formación. “El Estatuto Marco debe reconocer expresamente el derecho a la jubilación anticipada y parcial del personal sanitario público”, apuntan en un comunicado. La secretaria nacional del CIG-Salud, Ana Lestón, reprocha que “la ministra insiste en no asumir sus competencias en esta materia, derivando la responsabilidad a otros ministerios”.
La exclusión del texto de la “amplia gama de propuestas” presentadas por el sindicato sobre el personal investigador es otro de los argumentos de este sindicato para mostrar su rechazo al texto. En este aspecto, consideran que en la actual propuesta no queda reflejada la “promoción de derechos y estabilidad” de este colectivo profesional. Asimismo, las guardias localizadas siguen sin tener impacto en la jornada laboral ni en los descansos de la plantilla, dejando esta cuestión para futuras negociaciones en las Mesas Sectoriales, pero sin estipular criterios mínimos comunes.
Lestón apunta que la intención de la ministra es “ir puliendo ciertos aspectos sobre la marcha”, dado el “largo recorrido administrativo” que se le prevé a esta norma, una postura que no comparten desde CIG-Saúde. Ante la voluntad de Sanidad de continuar con la tramitación de esta norma, desde el sindicato muestran su rechazo a esta estrategia e insisten en su “negativa a avalar un Estatuto Marco que no reconoce ni derechos retributivos ni jubilatorios”.
Con la intención de llevar el texto al Consejo de Ministros para que pase posteriormente por las Cortes, Sanidad deberá afrontar un nuevo escollo en la negociación abierto por este sindicato. Mientras tanto, los sindicatos médicos mantienen su propio frente de protestas, con la amenaza de una huelga indefinida sobre la mesa y en reclamación de un espacio propio de negociación y un estatuto propio para los facultativos.