
Por Juan García
12 de diciembre de 2025“Solos no podemos”. Con estas palabras ha reconocido la ministra de Sanidad, Mónica García la situación de “bloqueo” que atraviesa el Estatuto Marco tras el rechazo generado a esta norma con sendas convocatorias de huelga por parte de los sindicatos médicos y el resto de organizaciones del Ámbito de Negociación, el foro de discusión de esta regulación. Tras pedir las comunidades autónomas gobernadas por el Partido Popular la retirada de esta propuesta de reforma en el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, García ha anunciado que “vamos a preguntar si esta propuesta de retirada tiene o no el aval de los sindicatos”.
No obstante, la ministra ha reiterado su voluntad de sacarlo adelante y ha incidido en su defensa de “las mejoras que hemos pactado a lo largo de estos dos años y de todo aquello que ha mantenido el maltrato y la precariedad durante tantos años”. “Voy a seguir defendiendo que necesitamos un nuevo Estatuto Marco y que las mejoras de este son la respuesta a parte de los malestares acumulados”, ha subrayado.
Una vez más, García ha reiterado sus posturas respecto a las demandas pendientes de los sindicatos, descartando un estatuto médico como piden los facultativos porque “cabe dentro de un capítulo propio en un estatuto común” y que las retribuciones son competencia de las comunidades autónomas y no del Ministerio. En esta línea, ha apuntado que hay comunidades autónomas, como Asturias y Cataluña, "que quieren hacer la parte que les compete para ayudar a desbloquear algo que, a día de hoy, está bloqueado". Sobre las reivindicaciones de los médicos, ha recordado que se ha incluido específicamente en el borrador del Estatuto la mención a la posbilidad de crear mesas sectoriales a nivel autonómico para tratar cuestiones exclusivamente para los médicos, aunque mantiene su apuesta por un estatuto común a todos los profesionales sanitarios.
Por todo ello, acudirá a los sindicatos para consultarles sobre si sigue adelante con la negociación del Estatuto o si finalmente lo retira. "Hemos sacado este estatuto del cajón sabiendo que era muy complejo y que era más facil no haberlo sacado", ha defendido la ministra.
La petición de retirada del Estatuto Marco ya la había anticipado la consejera madrileña de Sanidad, Fátima Matute, quien ha criticado la falta de "método, rigor y diálogo" del Ministerio de Sanidad en la negociación del Estatuto. Así, considera que ha generado "un clima de crispación" entre los sanitarios y les ha creado "falsas expectativas", por lo que pide "empezar de cero". En esta línea, ha pedido a la ministra que "haga las cosas bien" y hable primero con las comunidades para "hacer un correcto diagnóstico" de los problemas del sistema sanitario, y que involucre también a los ministerios de Función Pública, Hacienda, Trabajo y Educación para abordar las cuestiones que les afectan del Estatuto Marco. Matute ha reprochado la falta de diálogo con las comunidades autónomas durante el proceso de negociación del Estatuto, algo que García ha negado asegurando que "han estado implicadas".
Además, la consejera madrileña ha pedido la convocatoria de un pleno monográfico sobre el Estatuto Marco, algo que resulta "incongruente" para la ministra por haber pedido su retirada y porque ya han mantenido reuniones sobre este asunto en el Consejo Interterritorial. Matute también la ha acusado de "echar balones fuera" y sostiene que "no puede responsabilizar a las comunidades de algo que ella ha hecho mal".
Tras la celebración del Consejo Interterritorial, la ministra también se ha referido a otros asuntos de la actualidad, como su anunciada ley de gestión pública. García ha anunciado que la llevará al Consejo de Ministros en enero con el objetivo de "sacar las manos del lucro de nuestra sanidad pública". La ministra ha afirmado que con esta norma busca acabar con lo que ha denominado "parasitación" de la sanidad privada en el sistema público. Frente a la defensa del sector sanitario privado de su contribución al sistema nacional de salud para agilizar las listas de espera y asumir un importante número de pacientes, García ha criticado que su mayor agilidad se basa en "captar pacientes de baja complejidad pero altísima rentabilidad". "Nuestro SNS no puede ser el caladero de las cuentas de resultados de las empresas privadas", ha añadido, por lo que sostiene que "este es el modelo con el que hay que acabar, porque te lleva sí o sí a hacer una selección de pacientes".
García también ha anunciado que la próxima semana "entre el lunes y el miércoles" publicarán las listas de admitidos para los exámenes de la próxima convocatoria de Formación Sanitaria Especializada (FSE), un mes después de cuando debería haberse publicado.
Por otra parte, tras la denuncia de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG) sobre la renuncia de plazas en la especialidad de Medicina de Atención Primaria y Comunitaria, García ha señalado que desconoce el número exacto de renuncias, pero que se deben a que los profesionales no encuentran satisfechas sus expectativas de condiciones laborales. "Esas renuncias se dan porque las personas que han cogido una plaza de Medicina de Atención Primaria y Comunitaria no ven colmadas sus expectativas a la hora de poder trabajar con buenas condiciones laborales".
Además, el pleno del Consejo Interterritorial ha servido para aprobar el calendario de vacunación 2026 y el Plan de Seguimiento Individualizado del Largo Superviviente de Cáncer Infantil, un documento que busca establecer un modelo de atención estructurada, homogénea y coordinada para personas que han superado un cáncer diagnosticado en la infancia, en respuesta al incremento sostenido de la supervivencia a largo plazo
debido a los avances en diagnóstico y tratamiento.