
Por Nuria Cordón
27 de octubre de 2026El aplazamiento de la huelga médica nacional, tras el adelanto electoral anunciado por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, el pasado 5 de octubre, no ha frenado las movilizaciones de los facultativos en las comunidades autónomas. Las organizaciones médicas consideran que buena parte de sus reivindicaciones dependen directamente de las consejerías de Sanidad y mantienen sus convocatorias para reclamar mejoras en cuestiones como las guardias, las retribuciones, la sobrecarga asistencial y las condiciones de trabajo.
Este miércoles, 28 de octubre, Madrid, Cataluña y Comunidad Valenciana inician nuevas jornadas de huelga para exigir mejoras laborales a sus respectivos gobiernos autonómicos. Las tres convocatorias coinciden con la fecha en la que estaba previsto el comienzo del paro indefinido de ámbito nacional, aplazado tras la convocatoria anticipada de elecciones generales.
A estas movilizaciones se suma Canarias, donde los médicos mantienen desde el pasado 16 de octubre una huelga por sus condiciones laborales y por la reclamación de un ámbito propio de negociación con el Servicio Canario de la Salud. Unos paros que, según la Consejería de Sanidad, han tenido un seguimiento de en torno al 6,2% en la jornada del martes 27 de octubre.
En la Comunidad de Madrid, los médicos y facultativos comienzan este miércoles el primero de los cuatro bloques de huelga de 72 horas convocados hasta diciembre por el Comité de Huelga Médica y Facultativa, integrado por Amyts, AME, Stop Peonadas, MUD y SIME-CSIT Unión Profesional.
Los paros arrancan a las 8.00 horas y se prolongarán hasta la misma hora del sábado 31 de octubre. Además, el calendario continuará del 4 al 7 y del 18 al 21 de noviembre, y finalizará, por el momento, con un cuarto bloque del 9 al 12 de diciembre.
Los convocantes denuncian el bloqueo de las negociaciones con la Consejería de Sanidad, dirigida por Fátima Matute. Según el comité, la última reunión se celebró en julio y, pese al compromiso de establecer un calendario de encuentros, no se han producido nuevos avances.
Entre sus principales reivindicaciones figuran un nuevo modelo de carrera profesional, mejoras salariales, una remuneración adecuada de las guardias y garantías de voluntariedad en la jornada complementaria. También reclaman limitar las agendas y los cupos en Atención Primaria, acabar con la movilidad forzosa y mejorar las condiciones de los médicos residentes.
La Consejería de Sanidad, por su parte, defiende las medidas adoptadas para mejorar las condiciones laborales de los profesionales, entre ellas el incremento de las retribuciones por guardias, noches y festivos y la creación de nuevas plazas en el Servicio Madrileño de Salud. Sin embargo, considera que la huelga “obedece exclusivamente a intereses políticos”.
La consejera, Fátima Matute, ha pedido a los sindicatos que diferencien las reivindicaciones de competencia estatal de aquellas que pueden resolverse en el ámbito autonómico, para evitar que la negociación con Madrid quede condicionada a exigencias que la comunidad no puede asumir unilateralmente. También ha cuestionado las demandas retributivas del comité de huelga, al apreciar contradicciones entre la petición de que las guardias se remuneren al 175% de la hora ordinaria y la exigencia de equipararlas, como mínimo, a esa misma hora.
En Madrid, la Administración ha establecido servicios mínimos para garantizar la atención esencial, que el comité de huelga considera abusivos. Entre otras medidas, se fija el 100% de los efectivos previstos en determinados dispositivos del Summa 112 y se establecen dotaciones específicas en hospitales y centros de salud.
Metges de Catalunya también inicia este miércoles una huelga indefinida en la comunidad catalana, una convocatoria que el sindicato decidió mantener tras el adelanto electoral al considerar que sus reivindicaciones autonómicas siguen plenamente vigentes.
La organización sostiene que el conflicto del personal médico catalán es independiente de la situación política estatal y recuerda que el Departament de Salut conserva las competencias para negociar medidas que mejoren las condiciones de trabajo de los facultativos.
Entre las principales demandas figuran la reducción de la sobrecarga asistencial, la limitación de las jornadas prolongadas, la mejora de las retribuciones y el reconocimiento de las particularidades del ejercicio médico.
La Conselleria de Salut, encabezada por Olga Pané, ha defendido su disposición al diálogo y su voluntad de mejorar las condiciones laborales de los facultativos para evitar la huelga. Sin embargo, los contactos mantenidos con Metges de Catalunya no han permitido alcanzar un acuerdo. El último desencuentro se ha producido en torno a las competencias de la Generalitat: mientras el departamento sostiene que las reivindicaciones planteadas en la mediación previa no son de su competencia, el sindicato considera que el Govern tiene capacidad para negociar cuestiones como las guardias, los horarios y la sobrecarga asistencial.
También este miércoles comienza en la Comunidad Valenciana una huelga autonómica indefinida convocada por el sindicato Avanza, que ha decidido mantener las movilizaciones pese al aplazamiento del paro nacional.
Su secretario general, Juan Soliveres, ha defendido la necesidad de continuar con las protestas porque existen reivindicaciones que dependen directamente de la Conselleria de Sanidad. “Que se nos oiga”, ha reclamado.
El sindicato denuncia la falta de respuesta del departamento que dirige Marciano Gómez a sus solicitudes de negociación y sostiene que siguen pendientes cuestiones fundamentales para mejorar las condiciones laborales de los facultativos.
Entre sus principales demandas figura que las horas de guardia no se retribuyan por debajo de la jornada ordinaria, así como limitar las guardias obligatorias a un máximo de tres presenciales y seis localizadas al mes. Avanza también reclama que las adicionales sean voluntarias y se remuneren con un incremento mínimo del 50%. Además, propone sustituir progresivamente las jornadas prolongadas de 17 y 24 horas por turnos de un máximo de 12 horas en aquellos servicios que quieran adoptar este modelo.
En Atención Primaria, exige límites efectivos a la presión asistencial, circuitos específicos para atender la demanda urgente y una adecuación de las plantillas. También reclama revisar las Agrupaciones Sanitarias Interdepartamentales y mejorar las condiciones del personal facultativo en formación.
La convocatoria llega después de que la Conselleria de Sanidad alcanzara en julio un acuerdo con CESM-CV para poner fin a la anterior huelga autonómica. Aquel pacto contemplaba medidas como la implantación de la jornada de 35 horas y mejoras en las condiciones de las guardias. Sin embargo, Avanza considera que siguen pendientes reivindicaciones que dependen directamente de la Administración valenciana y advierte de que mantendrá la huelga mientras no se produzcan avances en la negociación. Por su parte, CESM-CV se ha desmarcado este martes de los nuevos paros y ha defendido la necesidad de exigir el cumplimiento de los compromisos ya adquiridos por la Conselleria.
En Andalucía, el Sindicato Médico Andaluz (SMA) mantiene convocada una huelga indefinida a partir del 13 de noviembre, que comenzaría con tres semanas de paros ininterrumpidos de 24 horas, hasta el 4 de diciembre. La organización reclama que se materialicen los compromisos adquiridos con la Junta, entre ellos la equiparación de la retribución de las guardias a la hora ordinaria, el fin de su obligatoriedad y diversas mejoras laborales para los facultativos.
Sin embargo, el consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias de la Junta de Andalucía, Antonio Sanz, se ha mostrado convencido de que la huelga no llegará a producirse gracias al diálogo que mantiene la Administración con los representantes médicos. De esta forma, aunque la convocatoria continúa vigente, la Junta confía en alcanzar un acuerdo que permita desactivarla antes del 13 de noviembre.
Por su parte, en Castilla-La Mancha, el Sindicato Médico (CESM CLM) ha anunciado una huelga autonómica indefinida a partir del 16 de noviembre, con paros de 24 horas todos los lunes, miércoles y viernes. La organización denuncia que las negociaciones con el Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam) permanecen paralizadas desde junio y reclama, entre otras medidas, ampliar las plantillas, establecer una jornada laboral de 35 horas semanales y mejorar la regulación y remuneración de las guardias.
No obstante, el sindicato castellanomanchego también ha dejado abierta la posibilidad de evitar los paros si el Sescam retoma las negociaciones y ofrece respuestas concretas a sus reivindicaciones.
El calendario de movilizaciones se completa con la convocatoria de huelga del próximo viernes, 30 de octubre, en Osakidetza, impulsada por Satse, ELA, LAB, CCOO y UGT.
A diferencia de las huelgas médicas de otras comunidades, en este afecta al conjunto de los profesionales del Servicio Vasco de Salud, que reclaman mejoras en sus condiciones laborales y avances en las negociaciones con la Administración.
Los sindicatos consideran insuficientes las propuestas planteadas por Osakidetza y mantienen la convocatoria para exigir acuerdos concretos. Además, han anunciado nuevas jornadas de huelga en diciembre.