
Por Clara Arrabal
15 de octubre de 2026La convocatoria de huelga médica en la Comunidad de Madrid ha abierto un nuevo frente entre los sindicatos y el Gobierno regional. “La huelga convocada por Amyts contra la sanidad madrileña, una vez que se ha suspendido la huelga indefinida de médicos de carácter nacional, a partir del 28 de octubre, obedece exclusivamente a intereses políticos. Su único objetivo es que no haya paz en las calles”, señalaba la Consejería tras la publicación de las fechas previstas para los paros.
Ahora, a esta denuncia se ha sumado su máxima representante, Fátima Matute, quien ha hecho una lectura política de la convocatoria y ha pedido a los sindicatos que diferencien el conflicto estatal del autonómico. “Convendría separar formalmente tres categorías: las materias en competencia estatal, las susceptibles de actuación autonómica y las de competencia o capacidad compartida. Esto permite evitar que la negociación autonómica quede condicionada a exigencias que Madrid no puede resolver unilateralmente”, ha expresado Matute.
Además, la dirigente señala que hay “una incoherencia interna importante sobre el precio de las guardias” ya que en las reivindicaciones generales se exige que la hora de guardia alcance el 175 % de la hora ordinaria. Sin embargo, al abordar específicamente Atención Hospitalaria, el Comité de Huelga afirma que el objetivo de esa fase es conseguir que la hora de guardia se equipare “como mínimo a la hora de jornada ordinaria”. “Son dos referencias económicas sustancialmente diferentes”, destaca.
Fátima Matute ha criticado también que el documento de preaviso presentado por las entidades convocantes incurre en una “gran contradicción política”, que tendría que ver con la justificación de los propios paros a pesar de que el frente estatal haya quedado aplazado tras el anuncio del adelanto electoral.
“La huelga madrileña ya no puede explicarse fundamentalmente como una huelga contra el Estatuto Marco. Para mantenerla, AMYTS tiene que convertirla en otra cosa: una autonómica para obtener de Madrid reivindicaciones laborales, organizativas y retributivas específicamente madrileñas”, expresa la consejera, destacando que el propio preaviso “reconoce expresamente que pretende conseguir objetivos alcanzables a nivel autonómico con independencia de la evolución normativa estatal”. Y añade: “Eso es importante porque cambia completamente el terreno de juego”.
Por otro lado, la consejera ha destacado que “no existe una única reivindicación capaz de desbloquear la huelga”, a lo que se ha referido como “convocatoria ómnibus”. “Hay reclamaciones estatales, generales autonómicas y específicas de MIR, Primaria, odontólogos, hospitales, SUMMA 112, urgencias... Eso dificulta muchísimo identificar qué tendría que aceptar Madrid para que se desconvocase la huelga”, explica.
Además, ha mostrado especial atención a las fechas de los paros, afirmando que “el calendario es llamativo” ya que “el preaviso madrileño arranca exactamente el 28 de octubre”, día en el que los sindicatos médicos pretendían comenzar la huelga indefinida a nivel nacional que finalmente ha sido aplazada por las elecciones. “Es decir, se conserva la fecha que originalmente correspondía a la ofensiva estatal, pero se territorializa el conflicto en Madrid. Eso permite una lectura política, pero yo la presentaría como interpretación, no como hecho demostrado”, expresa Matute.
Por último, ha destacado que Madrid no sería “la única comunidad donde se territorializa la protesta”, recordando que Metges de Catalunya ha decidido mantener su huelga autonómica pese a aplazarse los paros estatales contra el Estatuto Marco. “Esto es importante porque impide decir que Madrid constituye una anomalía absoluta”, añade.
Con todo ello, Matute pone en valor que “su conflicto no es con los médicos” sino todo lo contrario. “Muchas de sus reivindicaciones las compartimos, las hemos defendido frente al Ministerio y algunas ya las estamos convirtiendo en realidad en Madrid”.