logo_medicina
Síguenos

El Gobierno sigue adelante con el Estatuto Marco sin consenso y con la oposición frontal de médicos y autonomías

El Consejo de Ministros ha dado luz verde a esta norma para su tramitación parlamentaria, que se antoja complicada ante el rechazo mostrado por los grupos parlamentarios

Compartir
El Gobierno sigue adelante con el Estatuto Marco sin consenso y con la oposición frontal de médicos y autonomías
La ministra de Sanidad, Mónica García. Fuente: Europa Press

Por Juan García

1 de septiembre de 2026

El Consejo de Ministros ha dado luz verde en segunda vuelta al Estatuto Marco, pese al gran rechazo que ha despertado. El proyecto de ley continuará así su recorrido legislativo para ser remitido a las Cortes, donde tiene complicado salir adelante en base al rechazo mostrado por los grupos parlamentarios y las consejerías de sanidad de todas las comunidades autónomas. A esta falta de apoyo político se suma el rechazo frontal del colectivo médico, que viene protagonizando desde el año pasando una sucesión de huelgas a la que amenazaron con sumar nuevos paros con carácter indefinido a partir de este mes de septiembre.

El texto viene a reformar la normativa vigente del año 2003 por la que se establecen las bases de las condiciones laborales del personal sanitario del Sistema Nacional de Salud, con novedades en regulación de la jornada, descansos y un nuevo modelo de clasificación profesional. Entre ellas, destaca la limitación de las guardias médicas a un máximo de 17 horas, con posibilidad de ampliarlas de forma voluntaria y sujeta a un informe de riesgos laborales hasta las 24. Del mismo modo, reduce de 48 a 45 el límite a la jornada semanal y establece que se deben garantizar los descansos pos guardia sin deuda horaria. El proyeto también introduce el concepto de "carga horaria excesiva", para reconocer los excesos de jornada por parte de los profesionales sanitarios. Otra de las grandes novedades viene en materia de reducción de la temporalidad, con la convocatoria de ofertas públicas de empleo cada dos años y se crea la figura del personal estatutario investigador.

El texto aprobado nace del acuerdo entre el Ministerio de Sanidad y los sindicatos del Ámbito de Negociación: Satse, CCOO, UGT y CSIF. Desde CSIF han valorado positivamente la introducción de medidas relativas a la jubilación parcial y anticipada, que había despertado su rechazo por haberse excluido en la versión sacada a audiencia pública. Por su parte, el sindicato de enfermería ha expresado su rechazo a la forma en la que se ha regulado este derecho, aunque celebra la aprobación de la norma e insta a los grupos parlamentarios darle el visto bueno en el Congreso, con posibilidad de incluir mejoras durante la fase de tramitación.

En la rueda de prensa posterior al consejo de ministros no ha intervenido la ministra de Sanidad, Mónica García, como impulsora de esta norma. Para dar cuenta del acuerdo sobre el proyecto de ley ha intervenido en su lugar la ministra portavoz del Gobierno, Elma Saiz, quien ha defendido que el nuevo estatuto "supone una mejora sustancial de las condiciones básicas de todos los profesionales y permite adecuar la normativa al presente y futuro del modelo asistencial". García se ha pronunciado a través de su cuenta en la red social X para comprometerse a trabajar para lograr el apoyo de los grupos políticos, destacando entre los avances logrados el fin a las guardias de 24 horas. 

Rechazo sindical y autonómico

La discordia con esta norma también ha venido desde las comunidades autónomas, donde todos los consejeros refrendaron un posicionamiento de conjunto en rechazo a la gestión de Sanidad de la negociación y el acuerdo sacado adelante. En el último pleno del Consejo Interterritorial antes del verano, los consejeros presentaron un decálogo consensuado por los 17 responsables de sanidad autonómicos y solicitaron reiniciar la negociación desde cero para tratar de buscar consensos con los agentes negociadores, ante el impacto del conflicto médico. Desde las comunidades reprochaban a Sanidad estar pagando las consecuencias de una negociación en la que defienden no haber tenido capacidad de intervenir, mientras que el Ministerio ha ido defendiendo que estaba en sus manos dar respuesta a las reclamaciones pendientes de los médicos por ser competencia autonómica. 

La cruzada de los médicos contra el Estatuto Marco ha dado lugar al mayor conflicto laboral que se recuerda en la profesión en España, con hasta nueve llamadas a la huelga en un año. El último episodio fue la convocatoria mensual de una semana de huelga, con una tregua anunciada durante los meses de verano. Tras un aparente acercamiento entre el Ministerio y el Comité de Huelga con varias reuniones, la negociación volvió a saltar por los aires entre acusaciones mutuas de no tener voluntad real de resolver el conflicto. Llegados a un punto de máxima tensión, con los puentes de negociación entre el Ministerio de Sanidad y los sindicatos médicos completamente rotos, las consejerías se acercaron a los sindicatos para adoptar sus propios acuerdos a nivel autonómico a fin de desactivar el conflicto. 

La ministra, Mónica García, ha defendido los avances y mejoras incluidos en el texto a pesar de las críticas. Este mismo lunes, recalcó su "orgullo" por haber promovido esta reforma, atribuyendo a esta iniciativa el impulso para que las comunidades hayan alcanzado sus propios acuerdos. "Estoy orgullosa de que esto haya sido la palanca para que las comunidades autónomas muevan ficha y se pongan a mejorar las condiciones laborales en aquellos aspectos que son de su competencia, como reforzar las plantillas", declaró García. Por su parte, los consejeros han dejado patente la "soledad" de García con el Estatuto Marco, ante la manifiesta falta de apoyos que ha recabado para la norma.  

La reivindicación que han mantenido desde el inicio los sindicatos médicos ha sido la creación de un canal de negociación directo y exclusivo para los facultativos con la administración y una norma propia. Sanidad ha mantenido la puerta cerrada en todo momento a esta posibilidad, apostando por la creación de mesas de negociación específicas a nivel autonómicas para el colectivo médico. Sin embargo, la fórmula propuesta por el Ministerio fue rechazada por los sindicatos, por entender que seguía estando subordinada al ámbito de negociación, donde sostienen que no tienen cabida sus reivindicaciones por el peso de los sindicatos de clase. 

La negociación de sus propias condiciones se plantea como una fórmula para dar cabida a todas las reivindicaciones pendientes, entre las que se encuentran la discrepancia con la regulación de la jornada y el modelo de clasificación profesional. Los médicos entienden que la limitación de las guardias sigue perpetuando una jornada discriminatoria para el colectivo respecto al resto de sanitarios. Al mismo tiempo, discrepan de la estratificación de las categorías profesionales, reclamando la creación de una categoría superior para los facultativos. 

 



Te puede interesar
madrid-amplia-cribado-cancer-mama-mujeres-45-75
Madrid amplía el cribado de cáncer de mama para mujeres de 45 a 75 años
demuestra-escasa-eficacia-terapias-adultos-tdah
Un estudio demuestra la escasa eficacia de las terapias para adultos con TDAH
gobierno-trump-anunciara-paracetamol-durante-embarazo-eleva-riesgo-autismo
El Gobierno de Trump anunciará que el paracetamol durante el embarazo eleva el riesgo de autismo