
Por Juan García
10 de julio de 2026Las consejerías y el Ministerio de Sanidad vuelven a verse las caras este viernes en un Consejo Interterritorial nuevamente marcado por la tensión. En declaraciones Medicina Responsable, la consejera de Sanidad madrileña, Fátima Matute, defendió la “hermandad” entre las comunidades ante el rechazo a la gestión del Ministerio del conflicto del Estatuto Marco, que acumula más de 14.000 alegaciones en la fase de audiencia pública. Una idea en la que han abundado las consejerías gobernadas por el Partido Popular a las puertas de esta nueva cumbre entre las comunidades y el Ministerio.
Tras el fracaso de la anterior cita, a la que las comunidades autónomas acudieron con un manifiesto común de rechazo a la postura de Sanidad, en este nuevo encuentro está previsto abordar cuestiones como el refuerzo de la financiación para Atención Primaria.
Las consejerías han repetido la fórmula para la reunión de este viernes, con la presentación de un decálogo conjunto para la reforma de esta normativa, esta vez firmado por los representantes autonómicos de las 17 comunidades en la Comisión de Recursos Humanos. Una reunión a la que, según ha expresado el consejero de Castilla y León, Alejandro Vázquez, en nombre de las comunidades del PP, acuden “simplemente por responsabilidad institucional”. Vázquez ha lamentado que en el orden del día de este encuentro, que califica de “abigarrado”, no se incluya ningún punto relativo a la huelga médica ni a la crisis del Estatuto.
La ministra, Mónica García, ha rechazado nuevamente retirar el Estatuto, actualmente en fase de tramitación tras su aprobación por el Consejo de Ministros, como le han pedido desde la mayoría de comunidades autónomas. A esta postura de los consejeros populares se han sumado también en las últimas semanas el consejero vasco, Alberto Martínez (PNV), y el de Castilla-La Mancha, Jesús Fernández Sanz (PSOE).
En un nuevo episodio de ‘tuya-mía’ entre el Ministerio y las comunidades, desde ambos lados se acusan de no querer asumir su responsabilidad en el conflicto. Para Vázquez, la falta de avances en el conflicto desde el último Interterritorial muestra que a la ministra “no le importa absolutamente nada” la huelga médica, la cual considera “el tema más importante” que tienen las consejerías sobre la mesa.
Por su parte, García ha recordado a las comunidades autónomas que fueron ellas las que decidieron no abordar estos asuntos en el último interterritorial. Así, ha aseverado que "decidieron no desbloquear el conflicto" cuando tenían la "oportunidad" de votar a favor de las medidas reivindicadas por los profesionales, que son "competencia exclusiva" de las comunidades.
El consejero castellanoleonés ha criticado que la ministra se encuentre ahora “en otros avatares personales y políticos con otros intereses que no coinciden para nada con los intereses de los ciudadanos de nuestras comunidades autónomas”. Así ha lamentado “el impacto imparable” que está teniendo la huelga sobre los sistemas sanitarios y que amenaza con recrudecerse por la convocatoria de paros indefinidos a la vuelta del verano.
Tras su participación en la presentación de la feria EXPOINMED, impulsada por IFEMA y Medicina Responsable, Matute subrayó la unión entre los consejeros de sanidad “independientemente de las siglas” que se está escenificado en este conflicto. “La ministra se ha quedado sola, no tiene el respaldo de los profesionales con la mayor huelga de médicos, no tiene el respaldo de los sindicatos y tampoco de las consejerías de sanidad”, aseguraba a pregunta de este medio. Para la consejera, este “un hito histórico triste y desgraciado, porque es la primera vez en democracia que todas las comunidades se han unido para decir basta ya al Ministerio”. No obstante, asegura que desde las autonomías siguen tendiendo la mano “para dar soluciones” ante lo que considera “disparates que lo que hacen es crear malestar entre los profesionales y empeorar la asistencia a la población”.
En este sentido, Vázquez ha reclamado a la ministra que “soslaye la tentación de pasar de largo de esta fase de alegaciones”, en tanto que suponen una oportunidad para alcanzar un texto de “consenso y dialogado”.