
Por Virginia Delgado
27 de mayo de 2026La pérdida de memoria de las mujeres durante la menopausia podría estar relacionada con la disminución de estrógeno cerebral, lo que podría contribuir a un mayor riesgo de padecer la enfermedad de Alzheimer.
Esta es la conclusión a la que ha llegado un grupo de investigadores de Northwestern Medicine (Estados Unidos) después de realizar un estudio preclínico en modelos de ratón.
El trabajo, publicado en la revista Aging Cell, se ha centrado en la matriz extracelular del cerebro (MEC). Algo novedoso, ya que, hasta la fecha, los científicos que han estudiado el alzhéimer han puesto su foco en las neuronas, en las células gliales y en la acumulación de proteínas anómalas como el amiloide.
Así, comprobaron que en la MEC había una pérdida de estrógenos, por lo que para ayudar a proteger la memoria y prevenir enfermedades neurodegenerativas había que centrar las terapias en ella.
La matriz extracelular del cerebro es una red tridimensional de moléculas que rodea las neuronas y las células gliales. Está compuesta, principalmente, por ácido hialurónico, proteoglicanos y glucoproteínas, representa entre el 20% y el 40% del volumen cerebral y cumple unas funciones vitales. Y es que actúa como un cemento que permite que las células se comuniquen correctamente, por lo que es fundamental para la memoria, el desarrollo y la salud del cerebro.
Hasta llegar a sus conclusiones, el equipo de investigadores utilizó ratones modificados genéticamente que no tenían aromatasa, la enzima necesaria para producir estrógenos. Comprobaron que en algunos roedores esta ausencia afectaba a todo el organismo y en otros, exclusivamente al cerebro. En estos analizaron cómo la falta de estrógenos afectaba a la memoria y a la conducta. Así, vieron que las hembras mayores perdían más estrógenos cerebrales, por lo que dedujeron que la edad, el sexo y la caída hormonal estaban vinculados a alteraciones en la matriz extracelular.
El doctor Serdar Bulun, autor principal, jefe del departamento de Obstetricia y Ginecología de Feinberg y médico de Northwestern Medicine, ha subrayado que con este estudio “hemos aportado algunas de las pruebas más convincentes de que el estrógeno es fundamental para la memoria y otras funciones relacionadas con el estado de ánimo en el cerebro femenino. Esto debería motivar a los médicos a ser más conscientes del papel esencial del estrógeno en el cerebro de la mujer, porque una vez que se pierde la memoria, se pierde para siempre”.
Los responsables del estudio han manifestado que su hallazgo puede abrir líneas de investigación que se centren en proteger o restaurar la MEC. “Podría convertirse en una nueva estrategia para preservar la memoria, especialmente, en mujeres posmenopáusicas, ayudando a diseñar estrategias hormonales más seguras y eficaces para prevenir o retrasar la enfermedad. Esperemos que motiven futuros estudios para entender mejor cómo esta matriz se altera en mujeres posmenopáusicas y cómo podría inducir susceptibilidad a la enfermedad de Alzheimer”, ha manifestado el doctor Hong Zhao, también autor principal y profesor de investigación de Obstetricia y Ginecología en la división de Ciencias Reproductivas de la Facultad de Medicina Feinberg de la Universidad Northwestern.