logo_medicina
Síguenos

Descubren una variante genética que ayuda a retrasar el alzhéimer precoz

Un estudio publicado en The New England Journal of Medicine ha encontrado una mutación genética que retrasa la aparición de esta enfermedad en pacientes con una alta predisposición a padecerla

Compartir
Descubren una variante genética que ayuda a retrasar el alzhéimer precoz
Pixabay

Por Juan García

20 de junio de 2024

La genética es la responsable de la aparición de muchas enfermedades, pero también es un arma que se puede emplear para combatirlas. En 2019 comenzó una historia de investigación científica con el hallazgo de una paciente que, a pesar de portar un componente genético que le hacía estar predispuesta a padecer alzhéimer de aparición temprana, no desarrolló deterioro cognitivo hasta pasados los 70 años. 

El estudio del caso de esta mujer ha dado lugar a un prometedor descubrimiento sobre cómo la alteración concreta de sus genes le protegió frente al desarrollo de la enfermedad de Alzheimer. Un hallazgo que, según defienden los autores de esta investigación, publicada en The New England Journal of Medicine, podría servir para desarrollar nuevos tratamientos frente a esta patología. 

La presencia de la mutación “paisa” (Presenilin-1 E280A) implica un riesgo extremadamente alto de desarrollar alzhéimer precoz, algo que se vio contrarrestado en el caso de esta mujer por la presencia de dos copias de una variante rara del gen APOE3, llamada Christchurch (APOE3Ch). Ahora, los autores del estudio, procedentes de varios centros investigadores estadounidenses, han encontrado en su estudio otros 27 miembros de la familia que, al portar una solo una copia de la variante también experimentaron un inicio más tardío de la enfermedad de lo que cabría esperar. 

Estos resultados representan la primera evidencia científica de que tener una copia de la variante de Christchurch puede conferir cierto nivel de protección contra esta variante de la enfermedad de Alzheimer, lo que abre la puerta al desarrollo de nuevos tratamientos que usen esta vía genética como diana terapéutica.  
Los autores se muestran “alentados” por los resultados que “sugieren el potencial de retrasar el deterioro cognitivo y la demencia en personas mayores. Ahora debemos aprovechar este nuevo conocimiento para desarrollar tratamientos efectivos para la prevención de la demencia", afirma el coautor Yakeel T. Quiroz, neuropsicólogo clínico e investigador de neuroimagen y director del Laboratorio de Neuroimagen de Demencia Familiar en el Hospital General de Massachusetts (MGH). Estos hallazgos, según destaca Quiroz sirven para “allanar el camino para enfoques de tratamiento innovadores para la enfermedad de Alzheimer". 

Una investigación basada en una gran familia

Quiroz y su equipo del MGH, junto con el coautor principal del estudio Joseph Arboleda-Velasquez, examinaron a los miembros de la familia más grande conocida del mundo con la variante genética de la mutación "paisa". La presencia de esta alteración genética implica que heredar solo una copia del gen mutado de uno de los padres es suficiente para causar la enfermedad.

La familia está formada por unos 6.000 parientes consanguíneos y unos 1.200 son portadores de la variante. Los portadores de esta variante paisa están destinados a desarrollar la enfermedad de Alzheimer; la mayoría desarrolla un deterioro cognitivo leve a los 40 años, demencia a los 50 y muere por complicaciones de la demencia a los 60 años. Por su parte, los portadores de la variante de Christchurch, experimentaron un retraso significativo en la aparición de estas afecciones.  

Ahora el principal reto al que apuntan los investigadores es “mejorar nuestra comprensión de la resiliencia cerebral entre los miembros de la familia que portan una copia de la variante de Christchurch” para arrojar luz sobre el efecto protector de esta inusual variación de los genes. 



Te puede interesar
humanizacion-atencion-paciente-cronico-jornadas-sedisa