
Por Medicina Responsable
15 de julio de 2026La llegada del verano puede llegar a convertirse en motivo de padecimiento para personas con afecciones crónicas. Entre ellas se encuentran quienes tienen insuficiencia venosa crónica (IVC), que da lugar a las comúnmente conocidas como varices.
Las piernas juegan un papel determinante en el flujo sanguíneo, en tanto que su movimiento genera una ‘bomba’ natural del organismo para comprimir las venas y empujar la sangre hacia arriba de vuelta al corazón. Cuando este flujo se ve afectado como en el caso de las varices, las consecuencias pueden ser importantes para el sistema circulatorio, con la aparición de coágulos sanguíneos o úlceras de difícil cicatrización.
Esta patología se caracteriza por una incapacidad de las venas para retornar la sangre de las piernas al corazón de manera eficiente, lo que provoca su acumulación. El aumento de las altas temperaturas y el mayor índice de humedad ambiental provoca un aumento en los vasos sanguíneos que intensifica el efecto de estas varices.
Este impacto convierte a la IVC en el motivo de consulta más frecuente en los servicios de Angiología y Cirugía Vascular durante los meses estivales, al incrementarse el número de pacientes que experimentan complicaciones. La sintomatología abarca pesades de piernas, dolor, inflamación de tobillos u hormigueos, provocando una merma en la calidad de vida de los afectados.
Según detalla el jefe de servicio de Angiología y Cirugía Vascular de los hospitales Quirónsalud Marbella y Campo de Gibraltar, el doctor Fernando Gallardo Pedrajas, las varices se manifiestan principalmente en las extremidades inferiores, donde "las venas varicosas se vuelven más prominentes y, en consecuencia, se produce la aparición de hinchazón de las piernas".
Por estos motivos, ante la llegada del verano, el especialista aporta una serie de recomendaciones para evitar males mayores y mitigar los estragos sobre la calidad de vida de los pacientes. Una de las principales pautas pasa por controlar la radiación solar que se recibe: "El efecto vasodilatador que produce el calor en las venas, dificulta el retorno de la sangre por lo que es conveniente no abusar de la exposición al sol”.
Para estimular el riego sanguíneo desde las piernas, el doctor Gallardo aconseja caminar a la orilla de la playa o en piscinas de escasa profundidad. En caso de notar hinchazón, la recomendación pasa por aplicar toallas húmedas y frías o cremas de efecto frío “para paliar la pesadez”.
Además, el especialista recuerda la importancia de que los afectados de varices adopten otras medidas preventivas como la hidratación adecuada, evitar el sedentarismo, comer una dieta mediterránea equilibrada (rica en fibras y verduras) o usar ropa clara que evita la absorción de calor.
Los desplazamientos largos son otro factor de riesgo consabido para las personas con trombosis venosa, por la inmovilización de las extremidades durante largos periodos de tiempo. Frente al entumecimiento que favorece los episodios vasculares en estos pacientes, la recomendación pasa por pasear con regularidad. "Si se va en coche, parar el vehículo y andar por un área segura y, si se viaja en avión, levantarse para caminar por el pasillo", apunta en este sentido. Por último, como recomendación general recalca la importancia de mantener una buena hidratación y usar ropa holgada que no fomente la compresión de las piernas.
Para evitar que el momento de desconexión que suponen las vacaciones se convierta en un calvario para los pacientes con afecciones circulatorias, el mantenimiento de estos sencillos hábitos de vida puede ser determinante.