
Por Medicina Responsable
13 de abril de 2026El Hospital General Universitario Gregorio Marañón de Madrid ha desarrollado, en colaboración con la Universidad Politécnica de Madrid (UPM), un sistema que permite detectar precozmente la enfermedad de Parkinson.
Se trata de una herramienta que percibe alteraciones en la forma de caminar que están asociadas a esta patología. Lo hace en fases muy iniciales, por lo que facilita un diagnóstico temprano, además, de forma cómoda, accesible y no invasiva.
“Con este proyecto se abre la posibilidad de estudiar la marcha en pacientes no solamente parkinsoniano, sino en aquellos potencialmente con riesgo de padecer esta enfermedad con una prueba que no sólo se pueda realizar en situaciones experimentales, sino en un ámbito más rutinario” ha manifestado Francisco Grandas, jefe del Servicio de Neurología.
El dispositivo es un radar que funciona mediante la emisión de ondas de radiofrecuencia y el análisis de su eco. Juan Ignacio Godino, ingeniero de la UPM, ha explicado que, a partir de esta información y utilizando el fenómeno Doppler, similar al cambio de sonido que se percibe cuando se acerca o se aleja una ambulancia, el sistema es capaz de monitorizar con precisión distintos aspectos de la locomoción. Entre ellos, la longitud de la zancada, la velocidad de los pies, el movimiento del tronco o el braceo, lo que permite una caracterización objetiva de la marcha.
El análisis mediante radar permite detectar cambios que pueden pasar desapercibidos en una exploración neurológica convencional. Por ello, estos indicadores podrían facilitar la identificación de lo que se conoce como fase prodrómica del párkinson, en la que los síntomas motores aún no son lo suficientemente evidentes para establecer un diagnóstico clínico. “Las alteraciones motoras sutiles, sobre todo, pequeños cambios en la marcha de los pacientes o de las personas que están en riesgo
Desde el Hospital Gregorio Marañón han informado de que se está llevando a cabo un estudio con tres grupos de participantes. “100 personas con mayor riesgo de desarrollar la enfermedad, 50 pacientes diagnosticados con menos de cinco años de evolución y un grupo de control formado por individuos sanos”, han explicado.
Valle Pérez del Olmo, neuróloga de este centro hospitalario, ha indicado que el análisis comparativo ha mostrado que los pacientes con párkinson presentan las mayores alteraciones de la marcha, mientras que las personas en riesgo se sitúan en un punto intermedio, por lo que hay patrones de marcha diferentes, lo que refuerza el potencial de esta herramienta como marcador temprano.
Desde el hospital madrileño han insistido en que este sistema abre la puerta a mejorar la detección precoz de la enfermedad, un aspecto clave para el desarrollo y la aplicación de nuevos tratamientos en investigación, que podrían ser más eficaces en fases tempranas.