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No, abrigarte no te libra de pillar un resfriado o gripe

Desmontamos la falsa creencia de que el frío es el causante de contraer virus respiratorios

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No, abrigarte no te libra de pillar un resfriado o gripe
Freepik

Por Juan García

8 de enero de 2024

El tan manido “abrígate que te vas a poner malo” es una fórmula extendida a tales niveles que muchas personas la dan como verdad absoluta, cuando en realidad tiene más de mito que de ciencia. Es una creencia que los médicos no se cansan de desmentir. La asociación frecuente entre la bajada de las temperaturas y el aumento de infecciones respiratorias no guarda una causalidad directa, sino indirecta. Si bien es cierto que la temporada invernal trae consigo un aumento de los catarros, así como otras infecciones  como la gripe o el VRS, el hecho de exponerse a temperaturas más bajas no es el causante de contraer estas enfermedades. “Lo de abrigarse es un mito. Lo que provoca en realidad los contagios es el paso a interiores, el aumento de las reuniones en espacios cerrados y el resguardo que provoca menos salidas al exterior”, explica el director Médico de Medicina Responsable, el doctor Pedro Gargantilla. 

El resfriado, la gripe y otras afecciones respiratorias se deben a una infección. En el caso del resfriado, son múltiples virus los causantes, siendo los más frecuentes el rinovirus, el adenovirus o el virus parainfluenza. Por su parte, la gripe es una infección sistémica que afecta a todo el organismo y suele producir una sintomatología más intensa y variada. Estos virus se propagan a partir de partículas en suspensión que contienen el virus, procedentes de las secreciones nasales o bucales de las personas contagiadas.

Por mucho que lo digan nuestras abuelas, el aumento de infecciones de gripe y resfriado no está causado directamente por las bajas temperaturas, sino que estas son el desencadenante de que nos expongamos a entornos donde se propagan los virus con mayor facilidad. Además, el aire frío y seco del invierno puede favorecer la supervivencia de estos virus y su reproducción con mayor facilidad, por lo que mitigar la sensación de frío no reduce las posibilidades de contraer alguna de estas enfermedades.

“El frío enfría, no resfría”

El biólogo molecular Diego Arroyo (@jdiegoarroyo), explica en un hilo a través de la red social X la perjudicial confusión que provoca esta falsa creencia. “El frio enfría, no resfría. Sin embargo, mucha gente cree que una corriente de aire frío le puede provocar un catarro. La reacción “lógica” es no ventilar las estancias, por miedo a resfriarse. Justo lo contrario a lo que hay hacer”. Los virus se propagan a través de partículas en suspensión, lo cual se ve favorecido en espacios cerrados. Por ello, las medidas de prevención para contraer estas patologías pasan por el uso de mascarillas, la ventilación regular de estos espacios y la higiene personal, con especial atención al lavado de manos y evitar tocarse la cara. Así es cómo realmente se puede combatir de forma eficaz la propagación de estos virus.

Uno de los síntomas más comunes del resfriado, el estornudo, también induce a confusión. “El causante de los estornudos por frío es el nervio trigémino. Los estornudos provocados por el frío suelen cesar en el momento en que cesa el estímulo (la corriente de aire frío)”, explica el biólogo para matizar la diferencia cuando estos se manifiestan como síntoma del resfriado, lo cual es uno de los factores que induce a la confusión entre la bajada de temperaturas y la contracción de una enfermedad.



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