
Por Nuria Cordón
12 de junio de 2026Galicia, Asturias, Cantabria y parte de Castilla y León son las regiones españolas donde existe una mayor probabilidad de alcanzar los 100 años. Así lo muestra el Índice de Longevidad Extrema (ELI), presentado por el demógrafo y experto internacional en longevidad Michel Poulain durante el 32º Congreso Nacional de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG), que se celebra estos días en Oviedo.
El mapa elaborado por Poulain dibuja un claro patrón geográfico en España. Mientras el norte y el noroeste concentran los valores más elevados de longevidad, los índices más bajos se registran en el sur peninsular y en parte del sureste mediterráneo, especialmente en Andalucía oriental, Murcia, algunas zonas de la Comunidad Valenciana y Extremadura.
Según los investigadores, estas diferencias no responden a ningún secreto oculto ni a una supuesta ventaja genética. Detrás de la longevidad se encuentran factores mucho más complejos relacionados con el entorno, los hábitos de vida, la cohesión social y el acceso a sistemas sanitarios eficaces.
Precisamente este ha sido uno de los principales mensajes lanzados durante el congreso de la SEMG, donde expertos como Michel Poulain y la investigadora Ana Canelada han analizado las claves que explican por qué algunas poblaciones viven más y mejor que otras.
Los especialistas consideran que el concepto tradicional de las llamadas "Blue Zones", las regiones del mundo famosas por concentrar un elevado número de centenarios, resulta cada vez más insuficiente para explicar la complejidad de la longevidad humana.
En su lugar, la investigación científica está evolucionando hacia el estudio de los denominados "corredores de longevidad", una aproximación que tiene en cuenta factores sociales, ambientales y sanitarios para comprender por qué determinadas poblaciones alcanzan edades más avanzadas. "Las Blue Zones no son lugares mágicos: son ecosistemas sociales y comunitarios que favorecen vivir más y mejor", señalaron los expertos durante el encuentro.
Para los investigadores, la mayor parte de los factores que favorecen una vida larga y saludable no dependen de los genes. Entre los elementos que más influyen destacan la actividad física integrada en la vida cotidiana, una alimentación basada en patrones tradicionales saludables, la cohesión social, las relaciones familiares y comunitarias, el propósito vital y la prevención de la soledad no deseada. "La mayor parte de los factores que favorecen una vida larga y saludable no están en los genes, sino en cómo vivimos, convivimos y nos cuidamos", remarcaron.
Además, alertaron sobre el riesgo de simplificar la longevidad mediante fórmulas milagrosas o mensajes comerciales. "La longevidad saludable debe abordarse desde la evidencia científica y no desde el mito", defendieron.
Durante el congreso también se puso sobre la mesa un fenómeno observado en territorios históricamente longevos como Cerdeña. Según explicó Ana Canelada, los cambios en la alimentación, la urbanización, la disminución de la actividad física diaria y el aumento del aislamiento social están modificando algunos de los factores que tradicionalmente favorecían una mayor esperanza de vida.
Por ello, los expertos lanzaron una advertencia: la longevidad no está garantizada y puede perderse rápidamente si cambian las condiciones que la hacen posible. "La longevidad puede perderse en una sola generación si cambian los hábitos y el entorno", advirtieron.
La presidenta de la SEMG, Pilar Rodríguez Ledo, defendió que la longevidad saludable debe convertirse en una prioridad estratégica para el sistema sanitario. En este sentido, reivindicó el papel de la Atención Primaria en la promoción de hábitos saludables, la prevención de enfermedades, la atención comunitaria y la lucha contra la soledad no deseada. "No se trata únicamente de vivir más años, sino de garantizar que esos años se vivan con salud, autonomía y calidad de vida", señaló.
Para los especialistas, el reto está precisamente ahí, en conseguir que esos años adicionales se vivan en las mejores condiciones posibles.