
Por Medicina Responsable
30 de octubre de 2026El Hospital Público Álvaro Cunqueiro de Vigo acoge el I Congreso Nacional de Gestión Quirúrgica, organizado por la Fundación de la Sociedad Española de Directivos de la Salud (Sedisa) y la Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria (Fenin).
El encuentro, el primero de ámbito nacional dedicado de forma específica a la gestión del área quirúrgica, reúne a directivos de la Salud, profesionales de cirugía, anestesia y enfermería quirúrgica, responsables de admisión, planificación, calidad e innovación, sociedades científicas e industria de tecnología sanitaria con un objetivo común: analizar con rigor qué funciona en la organización del bloque quirúrgico y construir modelos replicables capaces de responder de manera estructural a una presión asistencial creciente.
Joaquín Estévez Lucas, presidente de la Fundación Sedisa, ha definido el bloque quirúrgico como “el corazón operativo de nuestros hospitales, uno de los espacios más complejos, más intensivos en recursos humanos y tecnológicos y más determinantes para la actividad asistencial de cualquier centro”. “Lo que ocurre dentro de un quirófano – ha añadido- depende de lo que ocurre fuera de él; de la indicación, del circuito preoperatorio, de la programación, de la disponibilidad de camas de reanimación y de UCI, de la coordinación entre servicios, de la logística. Y, a su vez, lo que ocurre dentro de un quirófano condiciona el funcionamiento de todo el hospital: las urgencias, la hospitalización, las listas de espera, la experiencia del paciente y, en último término, la confianza de la ciudadanía en su sistema sanitario”.
Por su parte, José Soto Bonel, presidente de Sedisa, ha subrayado la función directiva. “Ninguna tecnología, ningún modelo organizativo, ninguna metodología, por brillantes que sean, producen resultados por sí solos. Necesitan a alguien que sepa liderarlos, que sea capaz de alinear a equipos diversos en torno a objetivos compartidos, de tomar decisiones basadas en datos, de evaluar el retorno de la innovación, de gestionar el cambio y de rendir cuentas de los resultados”, ha manifestado. El área quirúrgica es, ha señalado, “uno de los mejores ejemplos de ello”. “Para gestionarla bien hace falta conocimiento clínico, sí, pero también competencias en planificación, en análisis de datos, en gestión de personas, en economía de la salud, en evaluación de tecnologías, en comunicación y en negociación. Hace falta entender a la vez el lenguaje del cirujano, el de la anestesióloga, el de la supervisora de enfermería, el del ingeniero, el del financiero y, por supuesto, el del paciente”, ha explicado.
En representación de Fenin, Carmen Ansótegui, directora de Relaciones Institucionales y Comunicación, ha destacado que “la tecnología sanitaria solo genera valor cuando se integra en una organización preparada para aprovecharla”. “Por eso, este congreso tiene tanto sentido para Fenin, porque pone en la misma mesa a quienes desarrollan la innovación y a quienes tienen la responsabilidad de decidir cómo se incorpora, cómo se mide y cómo llega al paciente”, ha manifestado.
Según un informe realizado por Fenin, durante 2024 se realizaron más de 30.000 procedimientos con robots quirúrgicos, frente a los 5.000 de 2018 y la mayoría se realizaron en hospitales públicos. “Podemos decir, por tanto, que la cirugía robótica se está en fase de expansión consolidada y los motivos son obvios. Los estudios muestran una menor estancia hospitalaria y reducción de complicaciones”, ha explicado Carmen Ansótegui.
En la mesa institucional inaugural del I Congreso Nacional de Gestión Quirúrgica, presentada por Miriam Toca, de Fenin, se ha abordado la cirugía robótica en el Sistema Nacional de Salud (SNS) desde su impacto clínico, su eficiencia y su capacidad de generar valor para el paciente y para el sistema. “Estamos viviendo un cambio real en la forma de operar. La robótica, que empezó en procedimientos muy concretos, se utiliza hoy en prácticamente todas las áreas de la cirugía general: colorrectal, esofagogástrica, hepatobiliopancreática, pared abdominal, bariátrica e incluso urgencias”, ha afirmado José María Balibrea del Castillo, jefe de Servicio de Cirugía General y Digestiva del Hospital Universitario Germans Trias i Pujol (Badalona).
Para este profesional, la eficiencia de esta tecnología es una cuestión organizativa. “No se trata de comprar un robot, sino de construir un programa. Eso exige un liderazgo clínico claro y una gobernanza en la que participen las distintas especialidades que comparten la plataforma”, ha señalado. “Un robot infrautilizado es insostenible. Su eficiencia depende del volumen, de una buena programación quirúrgica y de que varias especialidades lo usen de manera coordinada”, ha añadido. Además, ha recordado que el robot no lo maneja solo el cirujano de la consola. “Anestesia, enfermería y personal técnico forman parte del equipo y necesitan una formación estructurada que incluya simulación, tutorización y acreditación, y el programa funciona mejor cuando se integra en todo el proceso asistencial, por ejemplo, en circuitos de recuperación intensificada”, ha explicado.
Desde la traumatología y la cirugía ortopédica, David César Noriega González, del Servicio de Traumatología del Hospital Clínico de Valladolid, ha subrayado que la robótica “aporta precisión, reproducibilidad y capacidad de personalizar la intervención, especialmente en la cirugía protésica de cadera y rodilla”, ya que permite planificar la operación según la anatomía de cada paciente y realizar ajustes durante la cirugía con información objetiva. “Su valor está en poner más información y mejores herramientas al servicio del criterio del cirujano”, ha manifestado.
Entre los retos para extender la cirugía robótica en el SNS, el doctor Noriega González ha recalcado “garantizar un acceso equitativo, formar a los profesionales y asegurar una actividad suficiente para aprovechar la inversión, siempre acompañado de una planificación de personal, quirófanos y circuitos asistenciales y de registros que permitan comprobar el valor que aporta a la sanidad pública”, ha concluido.