
Por Medicina Responsable
6 de abril de 2026El jelqing es una técnica manual que se ha popularizado en internet como un supuesto método “casero” para aumentar el tamaño del pene. Consiste en realizar masajes y movimientos repetidos sobre el pene en semierección, normalmente con lubricante, deslizando los dedos desde la base hacia la punta con una presión mantenida. La teoría que lo sostiene es que ese “masaje” incrementaría el flujo sanguíneo y estiraría los tejidos, lo que con el tiempo se traduciría en más longitud o grosor.
El problema es que no hay evidencia científica sólida que respalde un aumento permanente del tamaño. Como mucho, algunos hombres pueden percibir un engrosamiento temporal por congestión y aumento momentáneo de irrigación en los cuerpos cavernosos, un efecto que desaparece al cabo de un tiempo. Además, el método no está estandarizado y no cuenta con el aval de agencias o sociedades científicas, en parte porque no existen protocolos validados ni resultados documentados de manera rigurosa.
Los riesgos están relacionados con el tipo de estructura sobre la que se actúa. La erección depende de vasos sanguíneos y mecanismos de cierre venoso muy delicados, y someterlos a microtraumatismos repetidos puede acabar pasando factura. Entre las complicaciones descritas se incluyen irritación e inflamación del prepucio, enrojecimiento e hinchazón del glande, dolor y hematomas. También puede aparecer fibrosis o cicatrices internas, que no solo alteran la sensibilidad, sino que pueden favorecer curvaturas adquiridas del pene.
El escenario más preocupante es el daño vascular: lesiones en arteriolas y vénulas implicadas en la erección pueden asociarse a problemas de rigidez. En el peor de los casos, si el traumatismo es severo o se repite de forma prolongada, pueden aparecer cuadros compatibles con “fuga venosa”, con dificultad para mantener la erección más allá de pocos segundos, lo que condiciona las relaciones sexuales.
Los especialistas insisten en que, ante señales como dolor persistente, hematomas, inflamación llamativa, deformidad nueva o pérdida de erección, lo mejor es consultar con un profesional.