
Por Medicina Responsable
8 de septiembre de 2026En 2024 se puso en marcha en el Hospital público Clínico San Carlos de la Comunidad de Madrid la Unidad Hospitalaria de Intervención en Suicidio. Desde entonces, ha atendido a 280 personas, ofreciendo apoyo y tratamiento especializado intensivo en régimen ambulatorio.
Los pacientes llegan derivados de los servicios de urgencias o de otras consultas y son recibidos por los profesionales de Enfermería. Posteriormente, con una valoración inicial y un plan individual de tratamiento, son atendidos por psiquiatras y psicólogos clínicos. Cuentan, además, con sesiones de terapia familiar, grupal y, si lo requieren, con la asistencia de trabajadores sociales.
La consejera de Sanidad, Fátima Matute, ha acudido este martes a ver de primera mano la labor que se desarrolla en esta unidad y a presidir el acto de conmemoración del Día Mundial para la Prevención del Suicidio. Una fecha que se celebra el 10 de septiembre bajo el lema “Cambiar la narrativa para acabar con el estigma social y fomentar la necesidad de pedir ayuda a tiempo”.
Matute ha asegurado que es “imprescindible” que cale el mensaje para que las personas con intenciones autolíticas sepan que no están solos y tienen a una Administración detrás “a quien pueden pedir ayuda siempre, que cuenta con equipos multiprofesionales preparados para intervenir cuando piensen que no hay otra salida”.
El trabajo que se desarrolla en la Unidad Hospitalaria de Intervención en Suicidio se realiza en coordinación con el Instituto de Psiquiatría del Clínico, encargado del seguimiento de los pacientes tras el alta del programa.
La Comunidad de Madrid desarrolló hace unos años el Plan de Prevención del Suicidio 2022-2026, que ha contado en su elaboración e implantación con la participación de todas las consejerías madrileñas.
Este documento se estructura en seis líneas estratégicas, que van desde la coordinación de todas las entidades implicadas a su concienciación y conocimiento tanto en la población general como en distintos profesionales; la promoción de la salud mental; el apoyo y tratamiento de personas en riesgo o la limitación del acceso a medios, lugares y objetos para el suicidio. Para ello se está realizando un mapa de lugares públicos en los que se han consumado con el objetivo de limitar su acceso.
Asimismo, contempla 21 equipos específicos en los hospitales públicos para la atención y el seguimiento de las tentativas, formados por facultativos especialistas y personal de enfermería de salud mental.
En la Comunidad de Madrid, la tasa de suicidio se sitúa en el 5,4 por cada 100.000 habitantes, la más baja de España, que tiene de media 7,7 casos.