
Por Clara Arrabal
24 de febrero de 2026Asombroso, pero real: la legislación española no obliga a que las residencias de mayores cuenten con enfermeras especialistas en geriatría. En España, solo nueve comunidades autónomas recogen de manera explícita su labor, y lo hacen con criterios diferentes y que no contemplan su presencia durante las 24 horas del día. Tampoco reconocen su categoría profesional territorios como Murcia o Andalucía, cuyas regulaciones no incluyen puestos catalogados para estas especialistas ni aseguran un complemento salarial ligado a su formación. Y algunas zonas en las que sí se contemplaba, ahora se está eliminando de los estatutos.
De hecho, tal es la dispersión de esta categoría profesional, que ni siquiera hay datos e información oficial de cuántas enfermeras geriátricas hay o cuál es su perfil. El Consejo General de Colegios Oficiales de Enfermería de España (CGE) calcula que son 20.000 las que realizan estas labores, aunque solo unas 8.500 tienen la formación necesaria y, de estas, únicamente 99 acceden anualmente al sistema por vía EIR a través de los exámenes de Formación Especializada Sanitaria (FSE).
Este vacío legal, sumado a las pésimas condiciones de trabajo y a la ingente cantidad de pacientes debido al envejecimiento poblacional, ha llevado al colectivo a una situación límite. Por ello, pide la respuesta inmediata de la Administración para que las enfermeras geriátricas puedan disponer de un marco normativo que respete sus competencias profesionales. "Algunas se rigen por los estatutos del sector de la hostelería, y eso no puede ser. Es ridículo. Son valoradas como el sector más secundario o terciario", explica Diego Ayuso, secretario general de CGE.
El estudio "Informe sobre la necesidad de proteger la presencia de las enfermeras en centros residenciales para mayores en situación de dependencia en España", elaborado por el CGE y el Instituto Español de Investigación Enfermera (IEIE) ha puesto de manifiesto que el marco normativo nacional no acompaña al desarrollo y la promoción de esta especialidad.
"Existen dos acuerdos, del año 2008 y del 2022, que no llegan a aterrizar de manera específica la necesidad de sumar enfermeras geriátricas en los centros de mayores. Y esto es algo que queremos denunciar", ha explicado Guadalupe Fontán coordinadora del IEIE. "Tras analizar las normativas vigentes, extraemos que ocho de los 17 territorios ni siquiera mencionan su figura en estos centros. Y, los que lo hacen, presentan una gran variabilidad en cantidad de ratios o de tiempo", explica, argumentando que el número de horas que contemplan es diferente, aunque en ninguno de los casos asegure el día entero.
A esto, se añade la falta de información que imposibilita tomar decisiones basadas en datos. "Si no hay una radiografía actualizada, no podemos abordar la problemática. Falta un estudio real de cuántas enfermeras hay en centros de mayores", explica Rosa Martínez, presidenta de la Sociedad Española de Enfermería Geriátrica y Gerontológica (Seegg), quien también señala que no hay personal docente para impartir la especialidad o, al menos, no está registrado.
Pero, más allá del agujero negro legislativo en el que está sumida esta especialidad, sus profesionales se enfrentan a unas condiciones laborales que "no hacen justicia a la responsabilidad de sus actividades". "Estos convenios tienen un salario base de 1.500 euros, mientras que los de Atención Primaria son de 2.000 euros mensuales", explica Rosa Martínez.
Además, no todas están contratadas en jornada completa, por lo que muchas trabajan en varias residencias a la vez. "Pensamos que, en residencias de mayores, hay aproximadamente 20.000 profesionales desempeñando nuestra labor, pero, ¿y si están en dos y tres centros a la vez? ¿Sabemos si tienen la formación adecuada? Yo conozco lugares donde el responsable de enfermería es una Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería (TCAE) porque no hay una normativa clara que ampare la presencia de enfermeras", argumenta, haciendo hincapié en la necesidad de combatir el intrusismo laboral.
Por su parte, Diego Ayuso sostiene que "el sector de las residencias de mayores depende del marco legislativo del sector hostelero, porque no es un ámbito sanitario". Este tipo de contratos, afirma, "son normalmente privados" y nada amables ni atractivos para las profesionales. "Si dependieran de Sanidad, estarían contempladas en regímenes estatutarios", añade.
Pero no solo la retención del talento es un problema para las enfermeras geriátricas, también lo es la generación de este. "En 2018, el Ministerio ofertó 21 plazas EIR para esta especialidad, y en 2026, 99. Esto es ínfimo. Se necesita mucho más porque este aumento de las vacantes no está acompañando al incremento poblacional, al envejecimiento, a la cronicidad...", explica Raquel Rodríguez Llanos, vicepresidenta del CGE.
El colectivo sostiene que el descrédito no es solo laboral, sino también social. "En Alemania apuestan por la calidad de la formación de las enfermeras españolas, pero aquí no las cuidamos como deberíamos. La concepción de trabajar en una residencia trae un cierto desprestigio. No estamos trasmitiendo bien ni dando valor a esta profesión. ¿Por qué entonces un centro de mayores puntúa 0,1 en la bolsa de trabajo, y un hospital un punto entero?", se cuestiona Rosa Martínez.
Ante esta situación, las especialistas han reivindicado su papel prioritario en el cuidado de los mayores, ensalzando su rol estructural y "no complementario"; y recordando que son ellas las encargadas de la valoración psicosocial de los pacientes, la administración de tratamientos complejos, las curas con conocimientos técnicos, la gestión de emergencias, la supervisión de auxiliares…
"En definitiva, figuras claves para disminuir las hospitalizaciones evitables. La presencia de enfermeras geriátricas está estrechamente relacionado a menores tasas de morbilidad y mortalidad", afirma Diego Ayuso.
Por ello, exigen a la Administración que equipare sus condiciones laborales a las del resto de las enfermeras, "blinde las leyes" para que sean concisas y no caigan en imprecisiones y garantice la cobertura de estas en todos los turnos y todos los días de la semana. "Hacemos un llamamiento a la acción de todas las administraciones, tenemos la necesidad urgente de buscar soluciones", ha finalizado Raquel Rodríguez Llanos.