
Por Clara Arrabal
4 de agosto de 2026"Una vez más, nuestras compañeras se han puesto al frente de una crisis y han atendido a todos los que lo han necesitado", ha manifestado el Consejo General de Enfermería (CGE). "Ninguno de nosotros puede imaginar todo el infierno humano, asistencial y profesional que están viviendo estos días", expresa, por su parte, el Colegio de Médicos de Ciudad Real, y añade: "Solo podemos estar cerca, escuchar y ofrecer ayuda. Los colegios médicos somos instituciones hermanas".
Y, como ellos, otras agrupaciones han querido reconocer el trabajo incansable de los profesionales ceutíes, además de tenderles la mano, en una demostración más de la solidaridad que muestra este país ante las catástrofes humanitarias, como ya ocurrió en la dana de Valencia o en la pandemia de Covid-19, donde el personal sanitario fue indispensable.
Sin embargo, la Organización Médica Colegial (OMC) ha ido más allá, expresando su "profunda preocupación" por la situación de los profesionales, recordando que, ya de por sí, llevan "años" con "dificultades estructurales" y recursos "limitados".
En este sentido, la OMC ha advertido que la crisis migratoria "pone en riesgo" la capacidad del sistema para ofrecer una atención segura, de calidad y en condiciones adecuadas, alegando que la sobrecarga continuada, las plantillas insuficientes y la ausencia de capacidad de relevo favorecen el agotamiento profesional y aumentan las posibilidades de comprometer la seguridad clínica.
Por ello, ha apelado a la responsabilidad de las administraciones y ha reclamado una rápida actuación que también garantice condiciones de trabajo seguras para los médicos. Además, se ha mostrado dispuesta a colaborar desde el diálogo institucional y el conocimiento de la profesión para contribuir a la puesta en marcha de medidas eficaces y sostenibles, "desde el convencimiento de que proteger a los médicos es la garantía de proteger a los pacientes".
A este manifiesto se han sumado otras entidades como el Consejo Andaluz de Colegios Médicos, "que comparte su preocupación y considera imprescindible que las administraciones competentes adopten con la mayor celeridad posible las medidas necesarias para reforzar los recursos humanos y asistenciales"; o el Colegio de Médicos de Ciudad Real. "Proteger a los médicos es también proteger a los pacientes", expresa en su caso.
Sin embargo, la sanidad española no solo ha puesto el foco en el lado más pragmático de la crisis, que es solventar cuanto antes la precaria situación de los profesionales que contribuyen a contener sus consecuencias; sino que también se ha solidarizado y ha ofrecido su ayuda, buscando la perspectiva más verdadera de esta profesión.
"Desde Ciudad Real resulta especialmente fácil comprender la dimensión humana si se tiene en cuenta que Ceuta y Melilla tienen una población similar a la de muchas capitales de provincia. Ceuta supera los 83.000 habitantes, Melilla se sitúa por encima de los 86.000 y Ciudad Real capital cuenta con algo más de 76.000. Pensar en una presión asistencial de estas características en una localidad del tamaño de la nuestra ayuda a entender el impacto que puede tener sobre los servicios sanitarios, los profesionales y la propia vida cotidiana de la ciudad", expresaba su Colegio de Médicos en nota de prensa, apelando a la más pura de las empatías.
Por su parte, el Consejo Andaluz de Colegios Médicos ha agradecido "la vocación, la entrega, el compromiso y la profesionalidad" con la que los médicos continúan garantizando la atención sanitaria a la población, "incluso en circunstancias especialmente complejas y con una elevada sobrecarga de trabajo". Y añade: "Una vez más, los profesionales están respondiendo con responsabilidad y entrega, pese a que ese esfuerzo no siempre recibe el reconocimiento que merece por parte de las administraciones".
Pero el mensaje más emotivo ha llegado, curiosamente, de los profesionales que más presión soportan: los que están en Ceuta. Y es que el Colegio de Enfermería de la ciudad autónoma ha agradecido a sus sanitarios el esfuerzo, la entrega y la enorme capacidad de respuesta de estos días. "Cientos de ellos trabajan sin descanso. Lo hacen con la profesionalidad, el compromiso y la humanidad que siempre han caracterizado a la Enfermería", expresa en un comunicado.
"Son quienes ofrecen calma en medio de la incertidumbre, quienes acompañan a una persona que tiene miedo, quienes cuidan, escuchan, alivian y sostienen cuando las fuerzas comienzan a fallar", prosigue la carta. "Detrás de cada uniforme hay una persona que también está agotada, preocupada y afectada por lo que ocurre, pero que continúa adelante por responsabilidad, vocación y compromiso con los demás", añade, destacando que lo hacen por encima de las diferencias políticas, religiosas o de cualquier otra naturaleza. Porque, una vez más, los sanitarios han demostrado estar a la altura de las circunstancias, por muy duras que sean.