
Por Juan García
19 de febrero de 2026“Cuidar a los que cuidan” es la consigna que puede resumir el objetivo del Programa de Atención Integral a Médicos Enfermos (PAIME) de la Organización Médica Colegial (OMC). Esta herramienta, que pone a disposición de los facultativos servicios de acompañamiento y apoyo a los facultativos durante su tratamiento y recuperación ante problemas psicológicos y/o de adicciones, ha registrado un nuevo récord de atenciones, con 1.933 casos tratados entre 2023 y 2024. Así lo muestran el informe sobre esta herramienta presentado en el marco del XI Congreso Nacional y II Encuentro Internacional del PAIME, celebrado en Alicante.
Esta cifra consolida una tendencia de incremento sostenido desde el año 2011, cuando comenzó esta iniciativa. Con un crecimiento del 13% respecto a los datos anteriores, que se publican de forma bienal, el número de médicos ha tenido un aumento especialmente acusado desde la pandemia. En total, desde que se puso en marcha el PAIME, se ha superado la barrera de los 10.000 facultativos atendidos.
Desde la OMC destacan que estas cifras muestran la “robustez” de esta iniciativa concebida “para garantizar la buena praxis médica y, en última instancia, la seguridad del paciente”. En esta línea, la doctora María Isabel Moya, vicepresidenta de la OMC y coordinadora nacional del PAIME, ha destacado la necesidad de “seguir avanzando en el cuidado de los profesionales porque repercute directamente en la calidad de la sanidad”.
Por su parte, el presidente de la OMC, el doctor Tomás Cobo, ha aludido al contexto de “precariedad laboral, falta de tiempo para formación continuada y un modelo retributivo excesivamente basado en las guardias” como factores que impactan directamente sobre la salud mental de los profesionales, especialmente entre los más jóvenes. No en vano, ha explicado que no puede establecerse una correlación directa entre el aumento de las atenciones del PAIME y de las patologías psicológicas. “No podemos cuantificar cuánto pesa la visibilidad que ha ganado el programa y cuánto la incidencia de los problemas de salud mental”, ha apuntado la doctora Moya a este respecto.
Según los datos del informe, los trastornos mentales continúan siendo el principal motivo de consulta, representando el 84,9% de los casos. Paralelamente, aunque el porcentaje es pequeño se observa un aumento de las adicciones, especialmente al consumo de benzodiacepinas, cannabis y cocaína. En concreto, las consultas por adicciones al margen del alcohol se han duplicado en este último informe.
Una de las herramientas fundamentales que aporta el PAIME son los denominados contratos terapéuticos, que consisten en un acuerdo formalizado entre el médico enfermo y el equipo terapéutico para establecer objetivos de recuperación y pautas de seguimiento. El informe muestra que la suscripción de estos contratos ha crecido un 20% respecto a la edición anterior, con 533 profesionales que actualmente lo tienen fijado. Para la vicepresidenta de la OMC, esto “refleja la creciente complejidad de los casos y una mayor sensibilidad por parte de la red PAIME para acompañar al médico enfermo y garantizar su buena praxis. Las cifras indican su creciente conocimiento y aceptación entre la comunidad médica”. En esta línea, ha destacado la eficiencia del programa en base al alto porcentaje de recuperaciones, que se sitúa por encima del 70% en el caso de altas terapéuticas.
El informe también describe el perfil medio del profesional que solicita ayuda a la Fundación para la Protección Social que desarrolla el PAIME. Se trata de mujeres (67%), menores de 50 años, especialista en Medicina de Familia y Comunitaria, integrada en el sistema público y procedente de ámbitos urbanos. El perfil no varía respecto a ediciones anteriores del informe, por lo que la doctora Moya subraya que el sistema nacional de salud no ha sido capaz de adaptarse a la realidad que supone la feminización de la profesión médica y la progresiva adquisición de derechos, como el aumento de las bajas maternales, que han experimentado en las últimas décadas.
Los datos revelan que la mayoría de profesionales (67%) que recurren al PAIME lo hacen de forma voluntaria y espontánea, siendo los colegas de profesión y los psiquiatras 21% los que más inducen a otros profesionales a acudir.
El PAIME invierte cada año más 2,5 millones de euros anuales. Una cifra que incluye consultas, ingresos, seguimiento, derivaciones y atención integral. La Fundación para la Protección Social de la OMC aporta 400.000 euros para cubrir una cuarta parte del coste de los ingresos hospitalarios. En este sentido, Moya ha resaltado que la ambición de este programa con su plan estratégico es trascender el paradigma curativo para hablar también de líneas de prevención y detección precoz de las patologías psicológicas de los médicos en el ámbito laboral.