
Por Juan García
22 de mayo de 2026La Organización Médica Colegial (OMC) ha alzado la voz contra la gestión del Ministerio de Sanidad de la huelga médica, reprochando a este departamento su falta de acción y responsabilizándole de los estragos de la huelga. A través de un comunicado institucional, ha denunciado la “falta de interlocución y voluntad de negociación” del Ministerio, al tiempo que ha afeado las “ofensas” hacia el colectivo de la ministra, Mónica García.
La OMC venía expresando su apoyo a las reivindicaciones y movilizaciones del colectivo médico, aunque ahora ha ido un paso más allá para señalar directamente al Ministerio como responsable del conflicto y sus estragos para el sistema sanitario. En esta línea, afirman que esta “incapacidad para llegar a acuerdos es la causante de los retrasos en la atención sanitaria”, por lo que les emplazan a asumir las responsabilidades ante “el daño irreparable” que está causando el conflicto para el sistema sanitario.
Por ello, reclama al Ministerio reclamar una actitud de respeto institucional, diálogo real y negociación efectiva, al tiempo que impulse medidas reales para “garantizar una asistencia sanitaria de calidad, segura, humana y sostenible”. “La situación actual no puede resolverse mediante confrontación, descalificaciones o estrategias de desgaste institucional. La sanidad pública española necesita que se afronten con seriedad los problemas estructurales que amenazan su presente y su futuro”.
La organización apunta que Sanidad “no está ejerciendo sus funciones de forma diligente, no ha tenido en cuenta las demandas de los facultativos y ha firmado un acuerdo” que no cuenta con el respaldo de los profesionales. Al mismo tiempo, rechazan la postura del Gobierno central de “escudarse en las transferencias sanitarias para eludir responsabilidades”, recalcando el carácter estatal del Estatuto Marco como responsabilidad exclusiva del Ministerio
La entidad también ha criticado las “ofensas” vertidas por García, entre las que citan la acusación a los médicos de “tomar como ‘rehenes’ a los pacientes por el hecho de ejercer su derecho constitucional a la huelga”. “Con esta falacia, el Ministerio busca desacreditar y poner a la sociedad en contra de la profesión”, continúa el escrito, defendiendo que el ejercicio médico está guiado por sus principios deontológicos y la evidencia científica para “garantizar una asistencia sanitaria de calidad, humana, ajustada a las necesidades de cada paciente”.
Ante esta coyuntura, la OMC valora que la profesión se encuentra ante “uno de los momentos de mayor deterioro institucional, profesional y asistencial de las últimas décadas”. “La escalada de tensión generada en torno a la reforma del Estatuto Marco, la ausencia de un verdadero cuerpo normativo que reconozca la singularidad del ejercicio médico y la ruptura progresiva de los canales de diálogo entre el Ministerio de Sanidad y los representantes legítimos de la profesión han desembocado en una situación de conflicto que exige responsabilidad, voluntad real de acuerdo y una rectificación por parte del Gobierno”, apuntan desde este organismo. Una rectificación que instan a hacer públicamente
La OMC denuncia la realidad asistencial del colectivo médico, que caracteriza marcada por “agendas inasumibles, déficit estructural de profesionales y ausencia de descansos adecuados”, lo cual advierten que hace peligrar la calidad y seguridad asistencial. De la misma manera, acusan el desgaste profesional y la afectación a la salud mental de los facultativos que está generando.