
Por Medicina Responsable
27 de abril de 2026Mensualmente, la fundación de la Sociedad Española de Directivos de la Salud (Sedisa) publica en su canal de YouTube un capítulo de su programa Microformación, en el que un experto aborda un tema de interés para los directivos de la salud.
Este mes el invitado ha sido Alfred Sonnenfeld, doctor en Medicina y Teología y profesor en la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR), y el asunto que ha tratado: el liderazgo ético, basado en el ejemplo y la confianza.
Así, ha destacado que “el buen líder, el líder con excelencia, ha de estar en armonía consigo mismo. Solo desde esa armonía puede querer el buen desarrollo de las personas de su equipo y ayudarles a desplegar ese potencial inmenso que todos tenemos y que, a veces, se queda en una versión raquítica de lo que podríamos ser”.
Por otro lado, Sonnenfeld, autor del libro “Liderazgo Ético”, ha insistido en desmontar la visión autoritaria del mando para recuperar el sentido original del concepto. “La autoridad viene del verbo latino ‘augeo’, que significa fortalecer, hacer prosperar. El líder que tiene verdadera autoridad es aquel que logra que sus colaboradores se sientan a gusto y crezcan”, ha explicado.
Para ilustrar este punto, el experto ha recurrido a la historia de Thomas Edison y el papel de su madre, quien supo transformar una etiqueta de fracaso escolar en un estímulo de confianza. Según Sonnenfeld, esta es la esencia del liderazgo en nuestras organizaciones. “Inspirar confianza. El buen líder lidera primero con lo que es, segundo con lo que hace y tercero con lo que dice”, ha subrayado.
En el vídeo formativo, también ha abordado el impacto directo que tiene el clima ético en la salud y el rendimiento de los profesionales. Así, el doctor, profesor y escritor ha subrayado la importancia de la "amabilidad social" y de convertir los valores en virtudes prácticas, entendidas como la facilidad para hacer el bien.
“Cuando uno se ocupa de los demás, cuando es prosocial, sus propios genes actúan mejor. Buscamos entornos donde el trabajador se alegre el domingo por la noche de poder volver el lunes, porque sabe que actúa con responsabilidad y en un ambiente de confianza. Eso es lo que queremos también trasladar al trato con los pacientes”, ha concluido.
Por su parte, el presidente de la Fundación Sedisa, Joaquín Estévez, ha señalado que el verdadero valor de un directivo de la salud no reside únicamente en su capacidad técnica o de gestión, “sino en su humanidad y en cómo inspira confianza a sus equipos. Con este programa formativo apostamos por un liderazgo ético que ponga a las personas en el centro, porque está demostrado que solo cuidando el bienestar de nuestros profesionales podemos ofrecer la mejor atención a los pacientes”, ha manifestado.