logo_medicina
Síguenos

Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia

Isabel Esaín, la bioquímica que busca la cura del cáncer sin dejar su carrera musical: “Ambas tienen fundamentos matemáticos”

Esta joven zaragozana que trabaja en California junto a la Premio Nobel de Química, Jennifer Doudna, aboga por crear en España ciclos formativos que combinen arte y ciencia para que las futuras generaciones no tengan que emigrar

Compartir
Isabel Esaín, la bioquímica que busca la cura del cáncer sin dejar su carrera musical: “Ambas tienen fundamentos matemáticos”

Por Clara Arrabal

4 de febrero de 2026

Dar con la cura del cáncer. Ese fue el sueño de Isabel Esaín allá cuando tenía 15 años. Desde entonces ha dedicado su vida a investigar de qué manera, desde su posición de científica, podría mejorar la vida de millones de personas en todo el mundo. Y vaya si le ha puesto empeño. A sus 27 años, esta zaragozana ha realizado la mejor tesis doctoral para la Investigación del Cáncer del Instituto de Cambridge y ya trabaja en el laboratorio junto a Jennifer Doudna, la Premio Nobel de Química y revolucionaria en el campo de la edición genómica. 

Su trayectoria es brillante, la mires por donde la mires: fue la primera en hacer ingeniería sobre las estructuras del genoma; ha descubierto que se pueden modificar los genes del cáncer cambiando el ADN mediante una técnica de biología molecular; en su paso por Cambridge y Harvard obtuvo las mejores notas de la promoción, a los 20 años ya tenía la financiación suficiente para realizar sus propios experimentos…

Todo ello, compaginado con su carrera musical –ya que tiene la misma soltura con la viola da gamba que con las probetas del laboratorio- y con un objetivo claro: abrir su propio instituto de investigación y medicina personalizada. Pero con un precio muy caro a pagar: Isabel tuvo que irse al extranjero para poder estudiar aquello que le apasionaba porque en España no existía ninguna oferta educativa acorde con sus sueños. Y a día de hoy sigue sin crearse, casi 10 años después.

“Tuve que irme a Londres para estudiar ciencia y música a la vez, y sin dejar de lado ninguna. Luego me mudé a California y, cada vez que vuelvo a España, noto muchísimo el cariño de la gente. Sin embargo, también pienso que sigue faltando apostar por la investigación. La ciencia es una carrera de fondo y no se pueden esperar resultados inmediatos de un laboratorio”, explica a Medicina Responsable.

Tras la clave de las células cancerosas

Ahora, y desde hace casi un año que se mudó a California, esta bioquímica trabaja en el desarrollo de terapias génicas y epigenéticas; y en el descubrimiento de nuevos mecanismos moleculares. “La idea es utilizar esos conocimientos para tratar el cáncer”, reconoce con entusiasmo. De hecho, ya ha creado una nueva versión de una proteína para hacer ingeniería sobre ella y ha conseguido modificar sus estructuras sin necesidad de cambiar el texto del código genético.

Para ello, ha realizado la investigación con la prestigiosa Jennifer Doudna, pues al terminar su doctorado en Cambridge le ofrecieron unirse a su proyecto y no lo dudó ni un segundo. “Yo soy muy feliz en el laboratorio. No sabría decirte cuántas horas al día estoy aquí porque realmente mi vida es hacer ciencia y, cuando pienso en mi trabajo, no pienso en una jornada laboral”, explica.

"Cruzar el charco" para estudiar

No cabe duda: Isabel es el claro ejemplo de una mujer a la que le apasiona su trabajo. Aunque también una de las centenas de jóvenes que ha tenido que emigrar para desarrollar su trayectoria profesional en un país que le ofrezca más garantías de futuro. "Cuando tenía 18 años ya sabía que el mejor sitio del mundo para poder dedicarme a esto era Londres porque me ofrecía un grado de ciencia en el Imperial College que se podía compaginar con estudios de música en el Royal College of Music", explica. Gracias a su tesón y a varias becas que le ayudaron a conseguir la plaza en Reino Unido, Isabel pudo estudiar ambas disciplinas a la vez. "¡Incluso cuando hacía el doctorado las compaginaba! De hecho, en el último año de Londres me dieron varios premios como música, tanto en grupo como solista", recuerda.

Y es que en España no había ningún programa de formación parecido. "Partimos de la base de que en el extranjero la carrera musical se considera grado universitario y en España es un grado superior. Aquí puedes combinar varias disciplinas, pero de la misma rama. Algo técnico con algo creativo no existe, mientras en otros países europeos sí", explica. Y, aunque "siempre que vuelve a casa se siente arropada y valorada por el trabajo realizado en el exterior", cree que no hubiera podido lograr lo conseguido hasta ahora en España.

Nuevas opciones para investigar el cáncer

Por ello, aboga por "abrir la mente a nuevas perspectivas" para que la música y la ciencia puedan estar ligadas también a nivel nacional. "Es que tienen muchas cosas en común!", exclama. "Las dos son super creativas y hay mucha gente interesada en estudiar algo así. Espero que en un futuro sea una realidad, sobre todo para seguir investigando el cáncer", desea.

A día de hoy, España sigue sin contar con este tipo de estudios, aunque poco a poco se han ideado colaboraciones entre academias científicas y artísticas, como el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), que ya ha impulsado algunos encuentros entre artistas y científicos para explorar el diálogo entre el arte contemporáneo y la investigación, aunque no son títulos académicos acreditados ni enseñanzas superiores.



Te puede interesar
medicina-enfermeria-renuevan-convenio-colaboracion-abordar-enfermedades-profesionales
Medicina y Enfermería renuevan su convenio de colaboración para abordar las enfermedades de sus profesionales
los-inhaladores-contaminan-en-espana-lo-mismo-que-mas-de-13.000-vuelos-madrid-londres-1666698242907
Los inhaladores contaminan en España tanto como 13.000 vuelos Madrid-Londres
15-dias-permiso-cuidados-paliativos-uno-eutanasia-nueva-propuesta-ministerio-trabajo
15 días para acompañar los cuidados paliativos y uno para la eutanasia: nueva propuesta del Ministerio de Trabajo