
Por Santiago Melo
6 de febrero de 2026El uso diario de colutorios antibacterianos, una práctica común en la rutina de higiene bucal, podría tener consecuencias inesperadas sobre la salud cardiovascular. Así lo advierte el cardiólogo José Abellán en una de sus últimas publicaciones en redes sociales @DoctorAbellan, donde alerta de que esta costumbre puede incrementar el riesgo de hipertensión arterial hasta en un 85%.
“El problema está en que estos productos alteran la microbiota oral y eliminan cepas bacterianas responsables de transformar los nitratos en nitritos, un paso esencial para la producción de óxido nítrico, un vasodilatador natural que regula la presión arterial”, explica Abellán.
Aunque los colutorios tienen utilidad en el ámbito odontológico, el especialista insiste en que los productos antibacterianos y antisépticos deben reservarse solo para periodos concretos y bajo supervisión profesional. “Especialmente en personas con síndrome metabólico, hipertensión o enfermedades cardiovasculares, no deberían utilizarse de forma crónica”, recalca el cardiólogo.
El cloruro de cetilpiridinio y la clorhexidina, presentes en muchos colutorios comunes, son dos de los ingredientes más señalados por su efecto sobre la flora oral. Según Abellán, “no son selectivos, no solo eliminan las bacterias malas, también las buenas. Y eso puede tener un impacto sistémico”.
La advertencia del especialista se apoya en estudios longitudinales que mostraron una mayor incidencia de hipertensión en usuarios que empleaban enjuague bucal dos veces al día, en comparación con los no usuarios. Otros trabajos han encontrado vínculos similares con el riesgo de diabetes tipo 2, todo ello por la alteración de la vía nitrato-nitrito-óxido nítrico.
En resumen, el consejo de Abellán es claro: “No deberíamos usar colutorios antisépticos como parte de la higiene diaria si no hay una indicación clara. Su efecto sobre la presión arterial es real y debería tomarse en serio, sobre todo en personas con factores de riesgo”.