
Por Medicina Responsable
24 de junio de 2026El verano invita a pasar más tiempo al aire libre, pero también obliga a extremar los cuidados con los más pequeños. La piel de los bebés es más fina, sensible y vulnerable que la de los adultos, por lo que el sol, el calor y las picaduras pueden tener un mayor impacto. Para ayudar a las familias a disfrutar de esta época con seguridad, la matrona Gema Magdaleno, formadora de la compañía Chicco, comparte ocho recomendaciones fundamentales para proteger la piel de los bebés durante los meses estivales.
Durante los primeros seis meses de vida se recomienda evitar la exposición directa al sol. A partir de esa edad, los bebés pueden disfrutar del exterior con las precauciones adecuadas, priorizando siempre la sombra y evitando las horas centrales del día, especialmente entre las 11:00 y las 16:00 horas, cuando la radiación solar es más intensa.
A partir de los seis meses se recomienda utilizar protectores solares con filtros minerales o físicos, especialmente formulados para la piel infantil. Los expertos recuerdan además la importancia de comprobar la fecha de caducidad y evitar reutilizar productos abiertos desde temporadas anteriores.
El protector solar debe aplicarse unos 30 minutos antes de salir de casa y extenderse por todo el cuerpo, prestando especial atención a zonas como las orejas, el cuello o los pliegues de la piel. Además, conviene renovarlo aproximadamente cada dos horas, ya que el agua, el sudor o el roce de la ropa reducen su eficacia. Según Gema Magdaleno, algunos de los errores más frecuentes son aplicar la crema cuando el bebé ya está expuesto al sol, utilizar productos no adecuados para su edad o no reaplicarlos con la frecuencia necesaria.
La protección solar no debe limitarse a la crema. Los especialistas recomiendan complementarla con ropa ligera, preferiblemente de fibras naturales o tejidos con protección frente a los rayos ultravioleta, así como con gorros y gafas de sol adaptadas a los niños.
En el caso de los carritos, aconsejan utilizar la capota y sistemas de sombra específicos, evitando cubrirlos completamente con muselinas o telas, ya que pueden aumentar la temperatura en el interior y dificultar la ventilación. Además, recuerdan que las sombrillas no bloquean toda la radiación solar, especialmente la que rebota desde el suelo.
Los bebés con dermatitis atópica o piel especialmente sensible requieren una atención adicional durante los meses de verano. El calor y la exposición solar pueden agravar los síntomas, por lo que es importante mantener una correcta hidratación, utilizar tejidos frescos y consultar con el pediatra si aparecen irritaciones o brotes.
En algunos niños, los baños en agua de mar también pueden contribuir a aliviar los síntomas.
Los repelentes de mosquitos no están recomendados antes de los dos meses de edad. Durante ese periodo es preferible recurrir a medidas físicas como mosquiteras o ropa protectora.
A partir de esa edad pueden utilizarse productos específicos para niños, aplicándolos únicamente sobre las zonas expuestas y evitando las manos para reducir el riesgo de contacto con ojos o boca. Cuando sea necesario utilizar protector solar y repelente al mismo tiempo, los expertos aconsejan aplicar primero el protector y esperar entre 15 y 30 minutos antes de utilizar el repelente.
Aunque la mayoría de las picaduras son leves y desaparecen en pocos días, conviene consultar con un profesional sanitario si el bebé presenta una inflamación importante, dolor intenso, fiebre, somnolencia, pérdida de apetito o cambios llamativos en su comportamiento habitual.
La protección no termina cuando acaba el día. Tras una jornada en la playa, la piscina o al aire libre, se recomienda bañar al bebé con agua tibia y productos suaves para eliminar restos de sal, arena o cloro. Después del baño, los especialistas aconsejan hidratar la piel con productos adecuados para su edad, ayudando así a mantenerla protegida y a prevenir irritaciones.
Seguir estas recomendaciones y preparar adecuadamente la mochila de verano permitirá a las familias disfrutar de los planes al aire libre con mayor seguridad y tranquilidad.