
Por Medicina Responsable
5 de agosto de 2026El programa de detección precoz del cáncer colorrectal implantado en el País Vasco en 2009 se asocia con una reducción del 50% de la mortalidad por este tumor. Así lo concluye un estudio poblacional publicado en la revista 'JAMA Network Open' que ha analizado la evolución de esta enfermedad durante 21 años en los 2,2 millones de habitantes de la comunidad autónoma. Y cuyos resultados, además, han permitido elevar al Osakidetza hasta el más alto nivel en cuanto a la prevención de esta patología.
La investigación, basada en una visión retrospectiva que abarca el periodo comprendido entre 2004 y 2024, identifica además un cambio significativo en la tendencia de la mortalidad apenas tres años después de su puesta en marcha, y que sustentado en la prueba inmunoquímica fecal como herramienta de detección precoz.
Aunque los autores del trabajo insisten en que el diseño observacional del estudio únicamente permite establecer una asociación, y no una relación causal, algunos especialistas independientes coinciden en que los resultados refuerzan la evidencia acumulada sobre el beneficio de los programas de cribado cuando alcanzan una elevada participación de la población. Y es que esa es una de las claves principales de su éxito.
El programa vasco constituye una referencia internacional por sus elevados niveles de participación, cercanos al 70 %, y por una adherencia superior al 90 % a la colonoscopia diagnóstica cuando el test resulta positivo. Estas cifras, junto con el prolongado seguimiento de la población, ayudan a explicar la magnitud del efecto observado.
Antoni Castells, director asistencial del Hospital Clínic Barcelona y cocoordinador del programa de cribado de Barcelona, considera que estas características convierten al programa en un escenario especialmente adecuado para evaluar el impacto de este tipo de estrategias preventivas. "El programa de cribado del País Vasco es uno de los que cuenta con mayor participación de Europa, lo cual lo hace especialmente atractivo para evaluar el beneficio de estas estrategias de prevención", afirma.
Aunque recuerda que se trata de un estudio retrospectivo y que, por tanto, no puede establecer causalidad, Castells destaca que el diseño metodológico, el tamaño de la muestra y el largo periodo de seguimiento permiten extraer conclusiones sólidas. Según explica, los resultados muestran que pocos años después de la implantación del programa ya comenzó a observarse un descenso de la mortalidad por cáncer colorrectal.
El experto atribuye esta evolución a un doble mecanismo: por un lado, la identificación y extirpación de lesiones precursoras antes de que evolucionen a cáncer y, por otro, el diagnóstico de tumores en fases iniciales. En sus palabras, "este estudio confirma el beneficio de los programas de cribado de cáncer colorrectal y, por tanto, constituye un incentivo más para incrementar la participación en estos".
En la misma línea se pronuncia Xabier García de Albéniz, oncólogo clínico, epidemiólogo y vicepresidente de Adigens Health. A su juicio, el trabajo presenta una elevada calidad metodológica, aunque insiste en interpretar sus conclusiones dentro del contexto científico disponible. "La eficacia del cribado de cáncer de colon y recto se ha demostrado a través de ensayos clínicos aleatorizados", recuerda.
García de Albéniz reconoce que durante las dos décadas analizadas pudieron producirse otros cambios, como mejoras en los hábitos de salud o en el acceso al sistema sanitario, que también hayan contribuido a reducir la mortalidad. Sin embargo, considera razonable asumir que el programa de cribado ha desempeñado un papel importante en esa evolución. Además, subraya que el estudio pone de manifiesto el valor de mantener políticas públicas estables de prevención: "La principal implicación de este estudio es que subraya la importancia de un sistema de salud público con políticas sólidas de prevención y cribado del cáncer".