
Por Medicina Responsable
18 de mayo de 2026La capacidad de los países para afrontar pandemias y emergencias sanitarias ha mermado en la última década, lo que expone a la población mundial a los brotes de enfermedades infecciosas que son cada vez más frecuentes y dañinos con la economía, política y salud global. Así lo ha advertido un informe de la Junta Mundial de Monitoreo de la Preparación (GPMB, por sus siglas en inglés) dependiente a la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Banco Mundial.
El documento pone de manifiesto que el planeta se arriesga a sufrir consecuencias “aún mayores” si no se refuerzan los sistemas de respuesta sanitaria. En concreto, la OMS señala la falta de inversión, los crecientes efectos de la fragmentación política, la alteración ecológica y los viajes internacionales.
“En medidas clave como el acceso equitativo a los diagnósticos, las vacunas y los tratamientos, el mundo está retrocediendo”, advierte el informe tras analizar una década de emergencias de salud pública, desde el ébola de África Occidental hasta la Covid-19. Sin embargo, apunta a que las soluciones van de la mano de la confianza y la equidad: “Los líderes políticos, la industria y la sociedad civil aún pueden cambiar el rumbo de la preparación global, si transforman sus compromisos en avances tangibles antes de que estalle la próxima crisis".
En aras de ofrecer respuestas, la OMS ha identificado tres prioridades concretas para revertir la tendencia: establecer un mecanismo de seguimiento permanente e independiente para controlar el riesgo de pandemia; promover el acceso equitativo a vacunas, pruebas y tratamientos que salvan vidas mediante la conclusión del Acuerdo sobre la Pandemia, y garantizar una financiación sólida tanto para las actividades de preparación como para las de respuesta.
"Si la confianza y la cooperación siguen deteriorándose, todos los países estarán más expuestos cuando llegue la próxima pandemia. La preparación no es solo un reto técnico, sino una prueba de liderazgo político", ha indicado la copresidenta del GPMB, Joy Phumaphi.
Además, Tedros Adhanom Ghebreyesus, el director general de la OMS, ha instado a los Estados miembros a cumplir con los aumentos pendientes de financiación, así como a mantener todos los compromisos adquiridos en el plano económico. Concretamente, la entidad se ha marcado como objetivo elevar las contribuciones del 20 al 50% del presupuesto base. Para ello, se estableció un calendario de cinco incrementos progresivos, de los cuales ya se han completado dos.
En este sentido, ha advertido de que, sin los dos primeros incrementos aprobados, el impacto de los recortes presupuestarios afrontados el pasado año habría sido "mucho peor". No obstante, ha reconocido que estas medidas no han sido suficientes para evitar completamente las consecuencias de la crisis financiera. "Lamentablemente, no tuvimos más remedio que despedirnos de un gran número de colegas dedicados y trabajadores", ha lamentado Tedros, quien ha trasladado su "profundo agradecimiento" al personal afectado por los recortes.
Por todo ello, Tedros ha vuelto a pedir a los países que mantengan sus compromisos de financiación de cara a 2027, 2029 y 2031. "Este es el momento del cambio. Esta es la oportunidad de tomar el camino que lleva a la soberanía; el camino que lleva a la solidaridad; el camino que lleva a la equidad", ha concluido.