
Por Medicina Responsable
8 de octubre de 2026La miopía continúa ganando terreno entre los niños españoles. El 26,4% de los menores de entre cinco y siete años presenta esta alteración visual y, si se mantiene la tendencia observada durante los últimos años, el porcentaje podría alcanzar el 30% en 2030.
Así lo recoge el Barómetro de la Miopía Infantil, elaborado por la Fundación Alain Afflelou y la Universidad Complutense de Madrid (UCM), que analiza la evolución de este problema y su relación con determinados hábitos cotidianos de los menores.
Los resultados muestran una mayor prevalencia de miopía entre los niños que pasan más tiempo realizando actividades de visión próxima, como leer, hacer los deberes o utilizar dispositivos digitales. Entre aquellos que dedican hasta dos horas diarias a estas actividades, el porcentaje se sitúa en el 14,8% y asciende al 20,7% entre quienes superan las tres horas al día.
También se observan diferencias en función del peso que tienen las pantallas dentro de ese tiempo dedicado a actividades de cerca. La miopía afecta al 16,5% de los menores que utilizan dispositivos digitales durante menos de una cuarta parte de ese tiempo, frente al 20,3% entre quienes pasan ante las pantallas más de la mitad. “El Barómetro nos permite seguir la evolución de la miopía infantil en España y analizar cómo se relaciona con los hábitos cotidianos de los menores. Los datos muestran una mayor prevalencia entre quienes dedican más tiempo a actividades de visión próxima y a dispositivos digitales, lo que refuerza la necesidad de seguir investigando los factores ambientales que intervienen en el desarrollo de la miopía”, explica Cristina Álvarez Peregrina, profesora e investigadora de la Universidad Complutense de Madrid.
Ante estos datos, los especialistas insisten en la importancia de incorporar hábitos dirigidos a proteger la salud visual durante la infancia. Entre ellos se encuentran reducir el tiempo continuado frente a las pantallas, realizar descansos durante las actividades de cerca y fomentar las actividades al aire libre. “Las familias pueden incorporar diferentes hábitos a sus rutinas diarias para cuidar la visión de los niños, como limitar el tiempo continuado ante pantallas, favorecer descansos visuales durante las actividades de cerca y promover la actividad al aire libre”, señala Ana Díaz, óptica optometrista y responsable de formación en Alain Afflelou. “El objetivo es proteger la salud visual desde edades tempranas y reducir el riesgo de progresión de la miopía”, añade.
Una de las pautas más conocidas es la denominada regla 20-20-20: apartar la vista de la pantalla cada 20 minutos y mirar durante al menos 20 segundos a un objeto situado a unos seis metros de distancia.
Los responsables del Barómetro destacan también la importancia de realizar revisiones visuales periódicas desde edades tempranas. La detección precoz permite identificar tanto la miopía como los estados de pre-miopía y facilita el seguimiento individualizado de los menores y la adopción de medidas para controlar su evolución.