
Por Medicina Responsable
30 de julio de 2026Tras el gran incendio que ha asolado la Sierra Oeste de Madrid y parte de la provincia de Ávila, que ha obligado a confinar o evacuar a más de 100.000 personas y ha arrasado más de 50.000 hectáreas, la mayoría de los vecinos afectados ya ha podido regresar a sus viviendas.
Pero volver a casa no significa que hayan desaparecido todos los riesgos. Antes de beber agua del grifo, consumir los alimentos que quedaron en casa o iniciar la limpieza, la Dirección General de Salud Pública recomienda adoptar una serie de precauciones para evitar problemas de salud derivados del incendio. Estas indicaciones han sido remitidas a los 17 ayuntamientos afectados tras el levantamiento de buena parte de las evacuaciones.
Una de las principales recomendaciones se refiere al abastecimiento de agua. Antes de utilizarla para beber, cocinar o la higiene personal, las autoridades aconsejan comprobar que ha sido declarada apta para el consumo.
Si el suministro ya se considera seguro, es recomendable dejar correr el agua de los grifos durante unos minutos para renovar la que haya permanecido estancada durante los días de evacuación.
En cambio, mientras existan dudas sobre su calidad, Salud Pública recomienda utilizar únicamente agua embotellada o la distribuida por las autoridades y evitar el consumo de agua procedente de pozos, manantiales o captaciones particulares que hayan podido verse afectadas por el incendio. También insiste en no utilizar agua que presente cambios de color, olor o sabor.
Los alimentos también requieren una revisión cuidadosa antes de consumirse. Madrid aconseja desechar todos aquellos que hayan estado expuestos al humo, las cenizas o al agua utilizada durante las labores de extinción. Igualmente, recomienda tirar cualquier producto que presente alteraciones en su aspecto, olor o textura, así como conservas dañadas, oxidadas o abombadas.
Por el contrario, los alimentos envasados en recipientes herméticos pueden conservarse si el envase permanece intacto, aunque es conveniente limpiarlo cuidadosamente antes de abrirlo. Además, si durante el incendio se produjeron cortes prolongados del suministro eléctrico, deben desecharse los alimentos perecederos cuya cadena de frío no pueda garantizarse, aunque aparentemente se encuentren en buen estado.
Antes de iniciar la limpieza del domicilio, las autoridades sanitarias recomiendan esperar a que se confirme que es seguro abrir puertas y ventanas para ventilar la vivienda.
Durante la retirada de cenizas y polvo es aconsejable utilizar mascarilla FFP2, guantes y gafas de protección para reducir la exposición a las partículas en suspensión. Las cenizas deben recogerse en bolsas resistentes, bien cerradas, antes de depositarlas en los contenedores correspondientes.
Las recomendaciones también afectan a las piscinas particulares. Antes de volver a utilizarlas es necesario retirar las cenizas y otros residuos acumulados, revisar el sistema de filtración y comprobar que los niveles de desinfectante y pH sean los adecuados.
Hasta que el agua recupere unas condiciones óptimas de transparencia y calidad, la Comunidad de Madrid desaconseja el baño y recomienda consultar con un especialista si existen dudas sobre su estado.
La exposición al humo y a las partículas en suspensión sigue siendo otro de los principales riesgos tras un gran incendio. En aquellas zonas donde la calidad del aire sea extremadamente desfavorable, Salud Pública recomienda minimizar la exposición y utilizar mascarillas FFP2 o FFP3, especialmente en personas con enfermedades respiratorias o cardiovasculares, diabetes, cáncer, inmunosupresión, pacientes que precisan oxigenoterapia, mayores de 65 años, menores de cinco años, mujeres embarazadas y trabajadores que desarrollan su actividad al aire libre.
Asimismo, aconseja solicitar atención sanitaria si aparecen síntomas como tos persistente, dificultad para respirar, dolor torácico, mareos, confusión o irritación ocular intensa, evitando además el uso de lentes de contacto cuando exista afectación de los ojos.