
Por Virginia Delgado
8 de septiembre de 2026“Una forma más natural de contornear. Diseñado para añadir volumen sutil y un aspecto natural donde el cuerpo lo necesita. Ayuda a restaurar el equilibrio”. Así presenta la empresa Tiger Aesthetics Medical su producto AlloClae.
Aunque lo lanzó en 2024 en Estados Unidos es ahora cuando se está conociendo en España, y no tanto por su éxito, sino por la polémica que ha generado. Y es que AlloClae es un producto elaborado con tejidos de donantes fallecidos que se utiliza en medicina estética para restaurar volumen en distintas zonas del cuerpo, como senos o glúteos.
En el país norteamericano se emplea como una alternativa a los rellenos tradicionales con ácido hialurónico o a los injertos de grasa que se obtienen del propio paciente. Su aplicación es rápida. El procedimiento, que se realiza con una única inyección, dura menos de una hora y no requiere ni anestesia general ni hospitalización. En cuanto a la recuperación, requiere cuidados sencillos en un periodo corto de tiempo.
Con todo ello, esta técnica, que ya se conoce en redes sociales como “relleno zombi”, está siendo muy criticada y ha provocado debates, tanto por sus riegos y complicaciones (inflamación, quistes, necrosis grasa o asimetrías) como por sus implicaciones éticas y regulación. “A día de hoy, este procedimiento es discutible en medicina estética. Todavía no tengo claro que se pueda o se deba hacer”, manifiesta a Medicina Responsable el doctor César Casado Pérez, cirujano plástico y reparador.
Como añade el doctor, no se trata de un trasplante de órganos de una persona fallecida, sino de “utilizar material de muertos para vivos”. “Bajo mi punto de vista, con los pocos informes que hay, hay que mantenerlo en la reserva”, añade.
Respecto a las complicaciones, el cirujano plástico y reparador explica que el donante tiene que ser compatible con el receptor. “En eso se basa el trasplante de órganos. Un producto, por muy liofilizado, estéril y anulado que esté, es algo que le pones a una persona viva, y eso tiene un riesgo muy importante. Alteras la inmunidad del receptor, obligas a hacer anticuerpos contra una sustancia que es de origen celular”, explica el doctor Casado Pérez.
En cuanto a la regularización de este procedimiento en España, el cirujano plástico y reparador mantiene que “es muy complicado que se lleve a cabo”. “Dudo que se autorice pronto. Es algo que tiene que estar muy contrastado. Hay que pensar que nuestro país es pionero en trasplantes de órganos, pero esto es diferente a este concepto”, concluye.
La empresa fabricante de AlloClae ha informado de que, desde mayo de 2025, más de 2.000 pacientes han recibido el tratamiento. Muchos son personas que han tomado fármacos GLP-1, han perdido volumen después de adelgazar y en el injerto de tejidos de donantes de fallecidos ven una solución a lo que consideran un problema. Estas personas están pagando unos 2.600 euros por una inyección de 12,5 centímetros cúbicos.
Hasta enero de 2025, en Estados Unidos solo estaban autorizados para emplear esta técnica cirujanos plásticos certificados con experiencia en el manejo de grasa. A partir de entonces, También lo están lo que allí denominan asistentes médicos, enfermeros de práctica avanzada y enfermeros especialistas en estética.