
Por Juan García
18 de marzo de 2026Los sindicatos médicos están tratando de canalizar sus demandas en esta huelga a dos bandas, tanto a nivel estatal como autonómico. Aunque la huelga de médicos nace por el rechazo de los facultativos al anteproyecto de ley impulsado por el Minsiterio de Sanidad para reformar el Estatuto, los sindicatos médicos no renuncian a dar la ‘batalla’ también en las Consejerías y les señalan que en sus manos tienen parte de la solución al conflicto. En Madrid, Cataluña, Murcia, Canarias y Aragón los sindicatos han convocado paros a nivel autonómico coincidiendo con la huelga nacional. Además, en Galicia se mantiene activa esta semana la huelga indefinida en Atención Primaria a la vez que los paros estatales; mientras que en Castilla-La Mancha, el Gobierno autonómico se ha sentado a dialogar con el sindicato médico con el compromiso de seguir haciéndolo una vez al mes hasta junio.
En palabras del secretario general de Metges de Catalunya, organización convocante de los paros en esta comunidad, Xavier Lleonart, este ‘solape’ de huelgas se debe a que “entendemos que todas las administraciones tienen su parte de responsabilidad”. En esta línea, desde Madrid, la secretaria general de la Asociación de Médicos y Titulados de Madrid (Amyts), Ángela Hernández, defiende la estrategia de “insistir a los dos niveles”, ante lo que lamenta como un intento de ‘pasarse la pelota entre administraciones’: “Lo que está pasando ahora es que el Ministerio le dice a las comunidades lo que tienen que hacer y viceversa, pero ninguno está haciendo nada”.
El conflicto entre competencias estatales y autonómicas ha sido una de las constantes en la negociación de esta norma, dando lugar a consecutivos encontronazos entre Sanidad y las Consejerías, así como con los propios sindicatos. Los consejeros de Sanidad vienen criticando la forma de proceder del Ministerio a lo largo de la negociación, denunciando la falta de implicación de las administraciones autonómicas en la elaboración del texto. Así, expresan haberse visto abocados a pagar las consecuencias de una huelga que no está convocada contra ellos, sino contra el Ministerio, y en la que no han podido intervenir lo suficiente. La reclamación de una memoria económica y de involucrar a los ministerios de Hacienda, Trabajo y Seguridad Social para poder dar atajar las demandas de los sanitarios son los aspectos que con más vehemencia han reclamado estas administraciones.
Sin embargo, desde las organizaciones sindicales les recuerdan a las comunidades que no son ajenos a las problemáticas que están denunciando en la huelga y que desde las propias Consejerías tienen margen de acción para atender algunas de sus demandas, especialmente las que tienen que ver con las retribuciones y la regulación de las guardias.
Los sindicatos convocantes reiteran que el establecimiento de sus propias convocatorias no menoscaba el apoyo a la huelga nacional, sino que vienen a complementar las reclamaciones al Gobierno central con la búsqueda de acuerdos a nivel autonómico. Ante esta situación, Lleonart señala que sería excesivo para los compañeros extender la huelga más allá de la semana convocada a nivel nacional, por lo que estas convocatorias conjuntas pretenden “aprovechar toda la movilización a nivel estatal para añadir presión a nivel de administración autonómica”. A este respecto la secretaria general de la Amyts señala a Medicina Responsable que las comunidades tienen “todo el margen de maniobra en estas cuestiones”.
Uno de los puntos donde podrían intervenir las comunidades es en la remuneración de las horas de guardia para equipararlas a las horas ordinarias. Este es un aspecto que fue incluido por Sanidad en su borrador del Estatuto Marco de julio, pero que fue retirado a petición de los servicios jurídicos autonómicos por considerar que invadía las competencias de las comunidades. Además, Hernández apunta que las comunidades podrían mejorar la distribución de los turnos y horarios para ofrecer un modelo que satisfaga a los médicos y que incluso podrían ofrecer un espacio de interlocución directa con la administración para negociar sus condiciones laborales.
No obstante, resalta que el Estatuto Marco debe servir de acicate para que las comunidades ofrezcan unas condiciones que satisfagan a los médicos, algo que está muy lejos de ocurrir con la propuesta de Sanidad, a juicio de los médicos. “Lo que pasa es que es muy difícil que alguien que tiene unas que tiene unas condiciones muy ventajosas desde el punto de vista del empleador, las mejore motu proprio. Por eso se marca el Estatuto Marco, porque en general el empleador no suele mejorarla, suele aprovechar al máximo la legislación”. Así, considera que mientras el Estatuto siga amparando la prerrogativa de atender las necesidades del servicio o siga permitiendo realizar hasta 75 horas de jornada semanal, “las administraciones autonómicas no tienen ningún estímulo para ampliar esas plantillas”.
Por su parte, Lleonart resalta que el Estatuto es una “norma de mínimos”, pero “eso no quita que el Gobierno autonómico, que tiene las competencias transferidas, decida que en su territorio sus profesionales se rijan con normas que mejoren la norma básica estatal
Hernández apunta que las autonomías también podrían satisfacer la gran demanda de los sindicatos médicos en esta huelga: la negociación propia sobre sus condiciones laborales. La creación de mesas técnicas específicas a nivel autonómico, como propone Sanidad, es una fórmula que sigue sin convencer a los sindicatos médicos, pues, recelan de que les fuera a otorgar un poder de negociación real y que, en la práctica, quedaría sujeto a la “voluntad” real de la administración para atender las demandas.
En Cataluña ya tuvieron una experiencia similar hace seis años con la creación de una mesa de médicos. Una fórmula que, para Lleonart “en según qué manos podía ser muy útil”. La clave para esta utilidad señala que reside en la “voluntad de diálogo y de poner en común y de consensuar reformar”.
Tanto en la Comunidad de Madrid como en Cataluña, los sindicatos médicos siguen a la espera de mantener reuniones con sus respectivas Consejerías. Por un lado, en Madrid no tienen noticias sobre el calendario de reuniones que les anunciaron; mientras que en Cataluña, el Govern tiene sobre la mesa una moción con el respaldo del Parlament que les instaba a atender las demandas de los médicos en la huelga.
Ante un nuevo estancamiento en las negociaciones entre el Comité de Huelga y Sanidad, los sindicatos médicos están redoblando la presión sobre las Consejerías para involucrarlas en el conflicto. Lleonart reconoce que, si bien no tiene claro que los acuerdos puntuales a nivel autonómico puedan servir para desactivar el conflicto, el hecho de una comunidad autónoma “decida asumir esa responsabilidad y regular a sus profesionales de forma pactada y a plena satisfacción”, ejercería un efecto dominó sobre en forma de ‘competencia’ entre comunidades por ofrecer mejores condiciones laborales.