
Por Juan García
24 de julio de 2026Las consejerías de Sanidad autonómicas ya cuentan con réplica de los sindicatos del Ámbito de Negociación a su propuesta de reiniciar la negociación del Estatuto Marco. FSS-CCOO, Satse-FSES y UGT han mostrado su firme rechazo a esta postura, como organizaciones firmantes del accuerdo con el Ministerio de Sanidad para sacar adelante esta reforma normativa.
Los sindicatos han criticado la acción de las comunidades autónomas, quienes han pedido por carta al Ministerio un reseteo en la negociación ante la crisis desatada por esta norma, que mantiene la amenaza de una huelga médica indefinida a la vuelta del verano. Estas organizaciones ven el escrito de los representantes autónomicos como “un intento de cuestionar la negociación colectiva”.
“Es difícil comprender que quienes durante más de veinte años han ejercido como administraciones empleadoras del SNS pretendan ahora desacreditar un proceso negociador desarrollado entre el Ministerio de Sanidad y las organizaciones sindicales legitimadas para representar al personal estatutario”, aseguran.
Para las organizaciones del Ámbito, esta postura “no responde a una voluntad de perfeccionar el texto”, sino que busca “retrasar o impedir” la entrada en vigor de las medidas pactadas. Los sindicatos sostienen que estas medidas “no responden a sus intereses al establecer límites a una discrecionalidad que ha permitido mantener profundas desigualdades entre servicios de salud”. Así, subrayan que el Estatuto Marco impulsado por Sanidad supone una mejora de las condiciones laborales de los sanitarios y encamina una homogeneización para el personal en todo el Estado.
FSS-CCOO, SATSE-FSES, y UGT señalan a las comunidades autónomas que el consenso que reclaman ya se ha construido de forma "transparente" y "donde debía hacerse": en la Mesa del Ámbito de Negociación. En base a este trabajo de diáologo con los agentes sociales, los sindicatos defienden que el texto acordado es "la base más adecuada para modernizar un Estatuto Marco que llevaba más de dos décadas sin una reforma integral".
Al mismo tiempo, los sindicatos critican la actitud "contradictoria" de las consejerías por ser ellas quienes "disponen de amplias competencias para mejorar las condiciones de trabajo" que, sin embargo, critican que no han impulsado. Entre las medidas que tienen en su mano enumeran el refuerzo de las plantillas, la reducción la temporalidad, la mejor distribución de los horarios o la optimización de la organización asistencial. Las organizaciones niegan que el texto suponga una invasión de competencias autonómicas y sostienen la postura del Ministerio de que establece un marco común de derechos, garantizando unas condiciones laborales homogéneas con independencia del territorio en el que se preste servicio.
Por último, las organizaciones sindicales del Ámbito de Negociación recuerdan que, como toda norma, es susceptible aún de incorporar mejoras durante su tramitación parlamentaria, y reiteran su compromiso con una reforma que dignifique el trabajo de quienes sostienen diariamente la sanidad pública y que sitúe a los profesionales en el centro del Sistema Nacional de Salud.
“Las organizaciones sindicales del Ámbito seguiremos defendiendo que el nuevo Estatuto Marco continúe su tramitación hasta su aprobación definitiva, porque los profesionales no necesitan volver al punto de partida. Necesitan que, por fin, una reforma largamente negociada se convierta en derechos efectivos y en una mejora real de sus condiciones de trabajo”, concluyen.