
Por Juan García
16 de enero de 2026La convocatoria de huelga este pasado miércoles y jueves en Asturias se ha saldado con un acuerdo “de salida” al paro entre el Servicio de Salud del Principado de Asturias (Sespa) y el Sindicato Médico de Asturias (Simpa). Esta comunidad era una de las ocho que habían suscrito el paro de facultativos convocado por la Agrupación por un Estatuto Médico y Facultativo (Apemyf), de la que forma parte el Simpa.
Este acuerdo llegó al mediodía del pasado jueves, cuando estaba transcurriendo la segunda de las jornadas de huelga convocadas. El secretario de la junta directiva de Simpa, Diego Pidal, explica a Medicina Responsable que, aunque este suceso no llegó a tiempo para hacer efectiva una desconvocatoria de huelga, la fórmula “de salida” al paro ha permitido introducir mejoras en atención hospitalaria y primaria. No obstante, desde Simpa inciden en mostrar su apoyo a las movilizaciones aún pendientes de fijar por parte del frente común de sindicatos médicos a nivel nacional. Con la amenaza de una huelga indefinida que estas organizaciones han sondeado con sus bases, sigue por definir el futuro calendario de movilizaciones.
El acuerdo establece una regulación más flexible de las guardias, una mejora retributiva para los MIR y una reducción de la penalización por compatibilizar el trabajo en la sanidad pública y la privada. Pidal explica que el principal avance en materia de jornada es el reconocimiento salarial a los profesionales que superen las 54 horas de guardia al mes: “Se considera que el trabajo corresponde a otro compañero y por tanto se pagará más”. Este exceso de jornada se remunerará así en concepto de “autocobertura” a un precio más elevado.
Además, se reduce un 60% la penalización por dedicación exclusiva y se “facilitará la organización en periodos efectivos de trabajo de 12 horas en las unidades o Servicios en que voluntariamente deseen hacerlo y presenten un plan de viabilidad, incluyendo las modificaciones de plantilla necesarias”. Pidal también destaca la mejora de los descansos, la introducción de factores reductores y la limitación del máximo de consultas diarias en Atención Primaria por facultativo como elementos que han propiciado el acuerdo.
Pidal también se ha defendido de las críticas vertidas desde la plataforma Médicos del Sespa que consideran este pacto “totalmente insuficiente”. El representante de Sespa considera que estas críticas parten de “la mezcla entre las reivindicaciones autonómicas con las nacionales. Por ejemplo, la jubilación es una competencia nacional”. Por su parte desde la plataforma han calificado la negociación de una “escenificación de espaldas al colectivo”.
A pesar de este acercamiento de posturas con la Consejería, el Simpa reitera su respaldo a la movilización nacional contra el Estatuto Marco. Pidal reclama al Ministerio en esta línea que “escuche a las autonomías y tenga en cuenta sus alegaciones”. En esta línea, resalta el elevado nivel de movilización de la profesión frente al Estatuto, que considera se centra en la reclamación de una regulación más flexible de la jornada laboral y de las guardias. El reparto de competencias y responsabilidades es uno de los grandes focos de conflicto en la negociación del Estatuto Marco, por la discusión de hasta dónde puede entrar a regular la norma ciertos aspectos. Desde las comunidades autónomas ya introdujeron ciertas modificaciones en el texto hace unos meses, aunque la disputa sigue latente en este sentido, también por la necesidad de involucrar a los ministerios de Hacienda, Función Pública y Seguridad Social en materias como las retribuciones.