
Por Clara Arrabal
21 de julio de 2026Terremoto en la Mesa Sectorial del País Vasco: todos los sindicatos abandonan el diálogo tras el acuerdo alcanzado entre Osakidetza y el Sindicato Médico de Euskadi (SME) para modificar el modelo de las guardias médicas y mejorar sus condiciones laborales.
Concretamente, han sido Satse, ELA, LAB, CCOO y UGT (todos los que tienen representación, menos SME) quienes se han plantado ante un pacto que tildan de “negociado y cocinado en secreto” al margen del “foro legítimo de negociación” y “a espaldas” del resto de los sindicatos. "Mientras habla de buscar consensos en el conflicto del Estatuto Marco, negocia únicamente con el sindicato que solo representa al 10,48% del personal y a menos de un tercio del colectivo médico", criticaba Satse la decisión del consejero vasco de Salud, Alberto Martínez.
El polémico acuerdo entre Salud y el SME fue desvelado el pasado viernes, tras varias reuniones bilaterales, y presentado en la Mesa Sectorial este lunes, como informaba Medicina Responsable. Su texto propone a los médicos dejar de hacer guardias a partir de los 50 años en 2030, así como un incremento salarial paulatino de 300 euros mensuales para todo el personal facultativo a partir del 1 de julio de 2027.
El departamento de Salud esperaba aprobar la propuesta en el espacio de diálogo común, pero se ha encontrado con el rechazo de todos los colectivos salvo el SME. Ahora, hace frente a una mesa dividida y unos sindicatos que ya han avisado: “Ha llegado el momento de dar un golpe en la mesa. La situación necesita un giro de 180 grados”.
El acuerdo establece determinadas medidas cuya implantación se considera prioritaria ya que pretenden aliviar algunos aspectos que están generando el conflicto del Estatuto Marco. Estas incluyen, entre otras, el régimen de guardias médicas y su sistema de libranza, al producirse un cambio de paradigma en la organización del trabajo sanitario.
También contempla los complementos de productividad fija y variable (productividad y autoconcertación) y mejoras en el ámbito de la Atención Primaria y en el reconocimiento profesional unidos al cumplimiento de objetivos asistenciales. Además, constituye una comisión de seguimiento paritaria que se reunirá trimestralmente para analizar el grado de avance de los indicadores de cumplimiento y de las medidas y mejoras recogidas en la propuesta.
Tras las protestas de los sindicatos con representación, Lore Bilbao, la directora general de Osakidetza ha subrayado que, aunque el ejercicio de la profesión médica incorpora elementos singulares que "justifican un tratamiento diferenciado", "la propuesta no excluye ni limita mejoras para otros colectivos", sino que responde a una situación objetiva y acreditada.
"No estamos aprobando una mera declaración de intenciones ni un conjunto de promesas genéricas. Estamos estableciendo compromisos concretos, calendarizados y sometidos a mecanismos efectivos de seguimiento y control a través de una Comisión de Seguimiento paritaria", ha añadido, alegando que "siguen existiendo los espacios de negociación correspondientes para abordar las necesidades específicas de cada ámbito profesional".
Por su parte, la secretaria general del SME, Mabel Arciniega, ha considerado "una situación lamentable que organizaciones que se hacen llamar sindicatos monten este pollo porque un determinado colectivo, que también somos trabajadores, haya conseguido mejoras".
Además, en una entrevista a Radio Euskadi, ha calificado de "tontería" la acusación de que se ha negociado "en la clandestinidad". "El SME ha ido publicando en su página las conversaciones y lo que decían los profesionales, actuando, como siempre, con total transparencia. Osakidetza no sabía seguro si lo íbamos a firmar. Nuestra intención era firmarlo, pero también queríamos hacer una apuesta en común con los profesionales", ha aclarado.
En el lado contrario, las otras cinco centrales sindicales con el apoyo de un representante del colectivo ESK, que no dispone de representación en la mesa pero ha querido mostrar su respaldo, se han posicionado en contra de una firma que, alegan, solo beneficia al sindicato médico. "Presentaron la propuesta sin tener en cuenta la opinión de las organizaciones sindicales y, lo que es más grave, sin contar con el respaldo de los médicos", expresa LAB en un comunicado. "Con ello, han deslegitimado la mesa sectorial como ámbito de negociación colectiva", añade.
Además, ha anunciado que promoverá durante el otoño una nueva dinámica de movilizaciones, "incluidas huelgas", para mejorar las condiciones laborales y fortalecer el servicio público de salud. "El objetivo es lograr una movilización lo más amplia posible, en colaboración con el resto de organizaciones sindicales y agentes sociales, para acordar e impulsar la estrategia de lucha más eficaz", explica.