
Por Juan García
18 de mayo de 2026Desde este lunes los médicos de toda España encaran su cuarta semana de huelga nacional, convocada una vez al mes hasta junio. Tras año y medio de conflicto y varios meses sin encuentros oficiales, los sindicatos médicos y el Ministerio de Sanidad volvieron a la mesa de negociación en abril, aunque las conversaciones se vieron nuevamente truncadas.
Los sindicatos han lamentado llegar a esta convocatoria sin nuevos encuentros a la vista con el Ministerio ni un horizonte de acuerdo, por lo que insisten en reclamar la implicación del Gobierno central. No obstante, la batalla de los médicos no se limita a las puertas del Ministerio, pues los sindicatos vienen insistiendo en que las consejerías de sanidad tienen en su mano buena parte de las respuestas a sus demandas. Así, se está desarrollando una movilización dual, que busca tres objetivos esenciales que los portavoces médicos no cesan de repetir: adecuación de la jornada laboral y las guardias, una clasificación profesional acorde a su grado de responsabilidad y una mesa de negociación y norma propias para negociar esta y otras cuestiones.
Estas son las principales demandas que insiste en trasladar el Comité de Huelga, formado por la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM), el Sindicato Médico Andaluz (SMA), la Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid (Amyts), Metges de Catalunya, el Sindicato Médico de Euskadi y el gallego O’Mega.
Además de estas organizaciones, hay otras plataformas sindicales implicadas en el conflicto. En Asturias, la plataforma Médicos del SESPA (SIMES) ha amenazado con una convocatoria de huelga indefinida después del verano, acusando a la Consejería de “bloquear” el diálogo establecido. Tras reunirse el pasado 13 de mayo la Consejería de Salud, consideran “inviables” e “inaceptables” las propuestas de la Administración asturiana, por perpetuar jornadas de entre 45 y 60 horas semanales". En base a este último encuentro, apuntan que han cerrado la puerta a sus demandas en materia de jornada laboral, que pasan por una jornada semanal de 35 horas, entre otras reivindicaciones.
El mismo reproche realizan desde Amyts a la consejería madrileña, por “cerrar los puentes de diálogo” tras el encuentro mantenido entre ambos la semana pasada. En esta línea, su secretaria general, la doctora Ángela Hernández, ha instado a este departamento a seguir el ejemplo de otras comunidades y sentarse a acordar mejoras con los médicos, entre las que cita a Cantabria, Aragón, Galicia o País Vasco.
Hernández también ha cargado contra la ministra, Mónica García, por no haber vuelto a implicarse en la negociación tras anunciar sus intenciones de presentarse como candidata a la presidencia de la Comunidad de Madrid. “Está claro que tiene que dar paso a otra persona y que el Gobierno los ministerios que sean necesarios deben tomar cartas en el asunto para mejorar las condiciones de médicos y facultativos y que dejemos de estar discriminados”, ha señalado en declaraciones a los medios de comunicación.
Desde Baleares, el presidente de CESM y de su delegación en la comunidad, el doctor Miguel Lázaro, ha exigido al Gobierno que abra una mesa de negociación interministerial en la que estén presentes los responsables de Sanidad, Función Pública y Hacienda.
CESM Comunidad Valenciana también ha atribuido la nueva convocatoria de paros a la “inacción” del Ministerio y ha defendido la conveniencia de los mismos como “motor de cambio” para dar respuesta a sus demandas laborales.
Un caso singular es el de Andalucía, donde los médicos llegan a esta nueva semana de huelga nada más conocer los resultados de las elecciones al Parlamento autonómico. Los comicios han revalidado la victoria del Partido Popular (PP), aunque necesitarán el apoyo de Vox para Gobernar tras perder la mayoría absoluta.
En este contexto, el presidente del SMA, el doctor Rafael Ojeda, ha instado al futuro Gobierno a abordar la problemática del Estatuto Marco como asunto prioritario en el que “tienen un gran papel que desempeñar”. Ojeda ha afeado al Ministerio su “negativa negociar” y ha advertido que “no vamos a renunciar a nuestros objetivos”. En esta línea, se ha mostrado abierto a “establecer plazos” o valorar “una implantación gradual de las medidas”, pero reclama a Sanidad “una posición proclive” para hacerlas efectivas.
El devenir de la huelga médica entra nuevamente en una fase decisiva, con la próxima convocatoria de junio en el horizonte. La falta de acuerdo dibuja un panorama incierto para el verano, donde los médicos se niegan a bajar los brazos en el conflicto abierto por la reforma del Estatuto impulsada por el Ministerio.