
Por Juan García
27 de abril de 2026Los sindicatos médicos vienen advirtiendo que el conflicto desatado por la reforma del Estatuto Marco también implica a las comunidades autónomas. Ante la falta de avances en la negociación con el Ministerio de Sanidad por la reforma del Estatuto Marco, los representantes de los facultativos han intensificado la presión sobre las Consejerías para tratar de buscar salida a sus reivindicaciones laborales.
Muestra de ello son las convocatorias de huelga autonómica que están agendadas estos días, bien coincidiendo con la llamada al paro nacional o bien ampliando las jornadas más allá de estos cuatros días. Entre este lunes y el próximo jueves están llamados los médicos de toda España a secundar los paros, aunque en algunas comunidades la huelga se extiende a nivel autonómico durante más días. En Aragón ya hubo llamada a la huelga durante toda la semana pasada, como antesala del paro nacional; mientras que en Canarias lo prolongarán desde el 30 de abril al 4 de mayo. Por su parte, en Madrid, Cataluña y Comunidad Valenciana los sindicatos médicos autonómicos han solapado las protestas a nivel estatal y regional.
La secretaria general de la Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid (Amyts), Ángela Hernández, ha dejado clara esta postura durante su intervención en la protesta convocada esta mañana frente al Hospital la Paz de la capital: “Nos da exactamente igual si la solución viene del Ministerio o de las comunidades autónomas, creemos que tienen que venir de los dos lados. Esto es un fracaso de todos”.
La Comisión de Recursos Humanos del Servicio Madrileño de Salud ha convocado a este sindicato a una reunión el jueves para abordar el conflicto. Una cita que Hernández ha calificado de “peculiar” por llegar en la última jornada de huelga. En base a ello, considera que la Consejería da por perdida la presente convocatoria y les convoca con miras a mayo, cuando está previsto que los médicos vuelvan a la huelga durante otra semana.
Metges de Catalunya también se ha mostrado muy crítico con la actitud de la Conselleria autonómica, a quien acusa de mantenerse “insensible y refractaria” a negociar con su formación.
Una de los grandes focos de disputa a lo largo de la negociación del Estatuto Marco ha sido el choque entre competencias nacionales y autonómicas. El conflicto nació del rechazo mayoritario del colectivo médico a la reforma propuesta por Sanidad, pero desde el Ministerio alegan que buena parte de las reivindicaciones pendientes de los facultativos son responsabilidad autonómica. Por su parte, varias Consejerías han reprochado la falta de voz que se les ha dado durante el proceso negociador, reclamando formar parte activa del mismo. Desde las gobernadas por el Partido Popular (PP) han reiterado la reclamación de involucrar a los demás ministerios implicados y la necesidad de acompañar la reforma del Estatuto de una memoria económica.
El consejero de Sanidad de Castilla-La Mancha, Jesús Fernández Sanz, ha lamentado que esa falta de representación de las comunidades "está teniendo un coste importante para todos". El consejero ha defendido que "lo mejor que podría pasar es establecer un marco y dejar después a las comunidades autónomas que, una a una, resuelvan los temas que realmente importan".
En este embrollo, los sindicatos han criticado en anteriores ocasiones la dinámica de ‘pasarse la pelota’ entre administraciones para eludir dar respuesta a sus demandas. Hernández ha señalado que cualquier centro sanitario o servicio autonómico tiene capacidad para ofrecer mejoras en materia de jornada, retribución y otros aspectos. Sin embargo, el problema viene por el establecimiento de unos mínimos, que es precisamente lo que dibuja la regulación estatal: “Todo el mundo puede pagar sobre convenio, pero, de facto, se atiende al mínimo que aporta el convenio y ese mínimo lo marca el Estatuto Marco”.
Las comunidades intervinieron en el redactado del borrador del Estatuto Marco a través de las alegaciones aportadas por sus servicios jurídicos en septiembre. Esta intervención hizo decaer una de las reivindicaciones que a día de hoy mantienen los sindicatos: la remuneración de las guardias al menos al mismo precio que la hora ordinaria.
Al mismo tiempo, el Comité de Huelga ha escalado el conflicto para reclamar al presidente del Gobierno su intervención para desbloquear la negociación. Los sindicatos consideran que, llegados al momento actual, el conflicto ha “sobrepasado al Ministerio” y han reclamado a Pedro Sánchez que les garantice una negociación real y efectiva. La decisión de Mónica García de volver a la política autonómica, que anunció este pasado sábado, no ha sentado bien entre los sindicatos, que lo han interpretado como un signo de falta de interés en resolver el conflicto. Por ello, han aseverado que García ha perdido su validez como interlocutora. “Estaba ya bastante claro que hacía falta que concurrieran los ministerios de Seguridad Social, Función Pública y Hacienda, pero ahora clarísimo que tenemos a una ministra de Sanidad que ha usado el Ministerio como trampolín para otras aspiraciones políticas”, ha criticado Hernández a este respecto.