
Por Juan García
10 de febrero de 2026El Consejo de Ministros de este martes ha estado marcado por la triple aprobación de normas que conciernen al sector sanitario. Al anteproyecto de ley para limitar la gestión sanitaria privada de centros públicos, se suman el visto bueno a la ley de organizaciones de pacientes y la renovación del procedimiento para financiación de productos sanitarios para pacientes no hospitalizados.
La ley de organizaciones de pacientes continúa así su trayectoria para reconocer institucionalmente y regular el papel de que deben jugar estas entidades en la toma de decisiones sobre la salud del colectivo. En palabras de la ministra de Sanidad, Mónica García, se trata de pasar de “la escucha informal a la participación reconocida” y proporcionar a estas organizaciones un “marco jurídico estable” en el que se determine su forma de participar en el sistema sanitario. Así, ha subrayado que con esta norma “se les da un espacio y se sitúa a los pacientes como parte nuclear de la toma de decisiones”.
De esta forma, ha resaltado que este marco jurídico esclarece sus derechos y deberes como organización, entre los que ha nombrado la necesidad de esclarecer sus fuentes de financiación y sus conflictos de intereses. “Creemos fundamental que esta incorporación se haga con todas las garantías de transparencia y autonomía”, ha señalado la titular de Sanidad.
Para habilitar estos espacios de participación, la norma recoge la Mesa para la Participación de los Pacientes, como espacio estable de diálogo con la Administración General del Estado, y el Censo Estatal de Organizaciones de Pacientes, que tendrán su desarrollo normativo correspondiente.
Desde Sanidad destacan que ambas herramientas serán “clave para fortalecer la interlocución institucional con estas organizaciones”. Además, se incluyen medidas de fomento como el impulso a la formación para facilitar el acceso a convocatorias públicas de ayudas y la promoción de su papel en la equidad en salud.
Por su parte, el Real Decreto para regular el procedimiento de financiación selectiva de los productos sanitarios en la prestación farmacéutica para pacientes no hospitalizados busca establecer el marco para la financiación pública y la fijación de precios de estos productos. Así, afecta a productos curativos como algodones, gasas o vendas y los destinados a cubrir necesidades crónicas, como inhaladores, sondas y bolsas de orina. García ha resaltado que con esta norma se viene a actualizar una regulación que data de hace más de dos décadas y que pone “en el foco la salud y no las lógicas de mercado” para evitar situaciones como los desabastecimientos de bolsas de orina experimentados el pasado año. Así, desde Sanidad indican que se priorizan criterios de eficiencia, sostenibilidad y valor clínico.
La norma fija un calendario de aquí a 2028 para la inclusión de nuevos productos, revisar los precios de los ya incluidos y aplicar los márgenes según el tipo de producto.
Una de las grandes novedades del nuevo sistema es que permitirá la incorporación de nuevos ofertantes y productos sanitarios a la prestación farmacéutica del SNSen aras de fomentar la competitividad y el acceso de los pacientes a la innovación en este tipo de productos sanitarios. También crea un marco jurídico que se asemeja al de los medicamentos aportando las condiciones necesarias de transparencia y seguridad jurídica al sector de los productos sanitarios, y donde hay que destacar la intervención de la Comisión Interministerial de Precios de los Medicamentos como órgano que fija los precios de financiación de estos productos sanitarios.
El Real Decreto establece una obligación expresa de garantía de suministro para los productos sanitarios financiados. Frente a la situación anterior, en la que no existía una regulación tan específica y pormenorizada en este ámbito, la nueva norma exige a las empresas ofertantes asegurar el abastecimiento una vez que el producto se pone en el mercado. Además, se habilita de forma expresa la sustitución por productos de similares características en casos excepcionales de desabastecimiento, garantizando la continuidad de los tratamientos.