
Por Medicina Responsable
26 de junio de 2026Aunque el Comité de Huelga ha adoptado un receso en las movilizaciones frente al Estatuto Marco durante el verano, los sindicatos médicos siguen visibilizando su malestar con la reforma de esta norma. La Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM) ha presentado formalmente sus alegaciones en el proceso de audiencia pública, en las que exige hacer borrón y cuenta nueva con el texto impulsado por el Ministerio de Sanidad.
CESM ha pedido su retirada “inmediata” por considerarlo “una oportunidad perdida” para hacer frente a los problemas de la profesión. A juicio del sindicato, el texto “mantiene la falta de reconocimiento de la especificidad médica, no corrige los déficits históricos que afectan a los facultativos y perpetúa un modelo laboral basado en la sobrecarga asistencial, las jornadas excesivas y la ausencia de un marco propio de negociación para la profesión”, según han detallado en un comunicado.
Aunque no es la primera vez que CESM pide abiertamente la retirada del Estatuto, la central sindical ha aportado nuevamente sus propuestas para esta norma, ante el encallamiento del proceso negociador con Sanidad. En primer lugar, inciden en reclamar una negociación propia para los facultativos como asamblea de partida para la redacción de un estatuto médico. El sindicato exige un ámbito propio a nivel nacional que emane de unas elecciones a Juntas de Personal específicas de los facultativos, al tiempo que la creación de mesas sectoriales específicas para facultativos.
Por otro lado, exigen una revisión del modelo de clasificación profesional que incluya a médicos y facultativos en una categoría superior (la A1+). Siguiendo el modelo propuesto por Sanidad dividido en grupos numéricos acorde al MECES (Marco Español de Cualificaciones para la Educación Superior), en el que añaden un nivel superior exclusivo para el colectivo. Así, considera el sindicato que se ajusta el modelo al mayor grado de “formación, especialización y responsabilidad” del ejercicio médico.
En materia de distribución de la jornada, las alegaciones de CESM pasan por el establecimiento de la jornada de 35 horas semanales, de manera que todas las horas que vayan más allá de la franja de 8 a 15 horas sean reconocidas como horas extraordinarias y remunerándolas como tales.
Al mismo tiempo, reclaman el establecimiento de un sistema de jubilación flexible y voluntaria entre los 60 y los 70 años. El sindicato médico pide reconocer la penosidad del ejercicio médico para regular el acceso a la jubilación anticipada. Del mismo modo, defienden el acceso a la jubilación parcial para todo el personal estatutario y el reconocimiento de la Medicina como profesión de riesgo.
Respecto a la movilidad por razones del servicio, el sindicato plantea que estos desplazamientos sean siempre voluntarios para los profesionales y que los incentivos que suponen sean negociados en las mesas sectoriales de los médicos. En este mismo órgano determinan que deberán negociarse la retribución de los complementos de carrera profesional.
Por último, demandan un régimen de incompatibilidades igual que el resto de los empleados públicos, frente al planteamiento de Sanidad de establecer la dedicación exclusiva a la sanidad pública para jefes de servicio y mandos intermedios.
CESM advierte de que la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud pasa necesariamente por reconocer la singularidad de la profesión médica. En su escrito de alegaciones, inciden en que el diseño y el dimensionamiento de las plantillas de los centros sanitarios deberá ser suficiente para garantizar que no haya una carga laboral excesiva.