
Por Nuria Cordón
17 de febrero de 2026El presidente de la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM), Miguel Lázaro, ha respondido a las declaraciones de la ministra de Sanidad, Mónica García, en las que asegura que no puede incorporar las reivindicaciones de los médicos porque “invaden competencias” autonómicas, afirmando que sus intervenciones públicas están contribuyendo a aumentar el malestar del colectivo y a prolongar el conflicto abierto por el nuevo Estatuto Marco. “Cada vez que habla, aumenta el hartazgo de los médicos”, ha afirmado.
Después de que la titular de Sanidad defendiera que el texto impulsado por su departamento recoge todas las reivindicaciones que dependen del marco competencial del Ministerio, Lázaro ha rechazado este planteamiento y ha acusado a la ministra de recurrir a “relatos sin brújula” y argumentos “abstractos” que, a su juicio, no responden a las demandas concretas planteadas por los facultativos. “La ministra habla en abstracto. Nosotros hemos sido muy concretos en nuestras peticiones y sabe perfectamente qué es lo que queremos porque lleva un año negociando con nosotros”, ha señalado. Para el presidente del CESM, atribuir las reclamaciones médicas a cuestiones fuera del alcance del Ministerio supone “echar balones fuera”.
Lázaro ha defendido que la principal reivindicación del colectivo, un estatuto profesional propio, es viable jurídicamente y existe en la mayoría de países europeos. “Decir que no es posible es una coartada política. Si hubiera voluntad, sería perfectamente viable”, ha asegurado.
En este sentido, Lázaro ha reprochado al Ministerio haber aprobado un borrador del Estatuto Marco sin el respaldo de los sindicatos médicos, a los que considera el “actor principal de la sanidad pública”. A su juicio, esta decisión supone “una descalificación institucional y social hacia el colectivo médico” y ha sido uno de los detonantes del actual calendario de movilizaciones.
El presidente de CESM también ha elevado el tono contra el Ejecutivo al considerar que la continuidad de la huelga ya no depende únicamente de la ministra de Sanidad. “Esta huelga solo puede pararla Pedro Sánchez”, ha afirmado, al recordar que el anteproyecto se encuentra en fase de tramitación dentro del Consejo de Ministros.
Aunque ha reconocido el impacto que los paros están teniendo sobre la asistencia sanitaria, Lázaro ha insistido en que el objetivo de las movilizaciones es precisamente garantizar la sostenibilidad del sistema. “Es una noticia agridulce: puede ser un éxito sindical, pero perjudica a pacientes, y por eso pedimos disculpas”, ha explicado, subrayando que la sobrecarga asistencial y el agotamiento profesional están deteriorando la atención médica. Según ha advertido, el conflicto continuará mientras no se abra una negociación real sobre las demandas del colectivo. “Nosotros queremos dialogar y llegar a acuerdos, no mantener una huelga indefinida”, ha señalado, aunque ha confirmado que el plan de movilizaciones seguirá adelante para presionar políticamente al Gobierno.