
Por Juan García
26 de marzo de 2026La dimisión de Teresa Serrano como presidenta del Consejo Estatal de Estudiantes de Medicina (CEEM) deja un mes de margen a la Asamblea General de este órgano estudiantil para elegir un relevo en la presidencia. La decisión ha generado un enorme revuelo por la contundencia de las declaraciones vertidas por Serrano en su carta de dimisión, en la que expresaba sentir “vergüenza” por la gestión de la huelga de médicos por parte de los sindicatos y sentirse parte de un “circo”.
Ante la enorme repercusión mediática, el CEEM ha salido al paso con un comunicado en el que señalan que estas posturas son “opiniones personales” y que no representan el posicionamiento oficial de la entidad, que es el que quedó plasmado en la Asamblea General. El Consejo muestra, no en vano, su respeto a la decisión, que fuentes de la organización atribuyen a “un cúmulo de factores” en conversación con este medio. Además, expresan su agradecimiento al trabajo y la dedicación de Serrano en sus cinco meses en la presidencia.
Un punto en el que sí han expresado su visión compartida desde el CEEM con la expresidenta es en el rechazo a la utilización de este órgano como “baza política”. “Consideramos que los acontecimientos recientes están favoreciendo esta instrumentalización, algo que tanto el CEEM como Teresa Serrano rechazamos con rotundidad”, señalan en su comunicado.
El CEEM ejercerá, como venimos haciendo desde hace décadas, una representación independiente, otorgando su respaldo únicamente a aquellas medidas que cuenten con el aval democrático de la Asamblea y que supongan avances reales para las estudiantes de Medicina”, añaden a este respecto.
Desde el CEEM expresan a Medicina Responsable la voluntad de seguir participando en la negociación de “forma transparente” y aportar las inquietudes y la visión del estudiantado ante el conflicto abierto por la reforma del Estatuto Marco.
De cara a la próxima convocatoria de huelga, desde el CEEM aún no tienen tomada una decisión sobre la convocatoria de paros estudiantiles de apoyo, como en anteriores ocasiones ya que, encarando la recta final del curso, aseguran que podría dificultar el rendimiento académico.
Aunque aún no hay fecha fijada para la reunión de la Asamblea en la que deberán elegir quién da el relevo en la presidencia, disponen del plazo de un mes para convocarlo.
La dimisión de Serrano se ha producido tres semanas después de que se produjera el intento fallido del Ministerio de Sanidad de tratar de reconducir la negociación con los facultativos a través del Foro de la Profesión Médica, como órgano que aglutina a colegios, estudiantes, sindicatos y universidades de Medicina. Las citadas fuentes apuntan que Serrano estaba “esperanzada” por los contenidos abordados en la reunión, aunque esas esperanzas se han visto truncadas con el desarrollo posterior de la negociación.
El Comité de Huelga negó que la reunión entre Sanidad y el Foro se saldara con un acuerdo formal y seguían viendo insuficientes las propuestas planteadas. Este mismo jueves, Sanidad se vuelve a sentar a la mesa de negociación con los representantes sindicales con el objetivo de desencallar el conflicto, aunque los sindicatos ya han advertido que la propuesta planteada por el Ministerio para este encuentro “no plantea ningún avance” respecto a sus demandas.
Serrano aseguraba en su misiva de despedida que los propios sindicatos reconocían en privado un mayor grado de satisfacción con las propuestas del que mostraban en privado y que las reivindicaciones que plantean son “imposibles”.