
Por Medicina Responsable
25 de marzo de 2026“No quiero seguir siendo un payaso en este circo”. Con estas palabras ha comunicado su dimisión la presidenta del Consejo Estatal de Estudiantes de Medicina (CEEM), Teresa Serrano.
Lo ha hecho este miércoles a través de un escrito en el que ha asegurado que le da “vergüenza” cómo se está gestionando la huelga de los médicos. Serrano ha denunciado el uso político de la movilización por parte de los sindicatos. “No solo los he visto admitir en privado que saben que las reivindicaciones de las que se llenan la boca en público son imposibles, también les he oído en primera persona decir cosas como que el acuerdo les gusta, pero como no saben si van a poder ponerse la medalla, igual no lo aceptan; o que el acuerdo les gusta, pero no saben si podrán poner de acuerdo a todos los sindicatos del comité de huelga, entonces igual no lo aceptan, o que el acuerdo les gusta, pero no saben cómo venderlo y, por tanto, no lo pueden vender”, ha plasmado en el comunicado.
Serrano, que asumió su cargo como presidenta el pasado mes de octubre, ha señalado que no se ha velado en ningún momento por el bien de la profesión, “sino porque sindicatos que hasta ahora estaban muertos (CESM incluido) se perpetúen, adquieran poder y fuerza política y tengan un altavoz”.
El Consejo Estatal de Estudiantes de Medicina participa, como portavoz del alumnado, en el Foro de la Profesión Médica. La expresidenta ha indicado que se está abriendo una fractura dentro de este organismo, que aglutina a los representantes de profesionales, sindicatos, asociaciones científicas y estudiantes de Medicina. “Hemos sido testigos de cómo en privado se mostraba acuerdo con algunas medidas, pero luego en prensa la CESM lo ha criticado como una trampa o una ofensa”, ha dicho Serrano.
Por último, ha lamentado que los estudiantes y residentes sean “una herramienta política para los sindicatos, para los partidos y para todas las entidades que se han matado por hacerse una foto con los estudiantes para luego pasar de nosotros. Me avergüenza ver a residentes sacrificar una semana de sueldo por una lucha y que los que tienen que llevarla a cabo no lo hagan mirando por esos profesionales, sino por sí mismos. Y me avergüenza seguir alimentando esa patraña como si fuera verdad”, ha concluido en su comunicado.