
Por Medicina Responsable
13 de febrero de 2026Las comunidades autónomas han intensificado en las últimas horas sus llamamientos al diálogo entre el Ministerio de Sanidad y los sindicatos médicos ante la huelga nacional convocada por la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM), que comenzará el próximo lunes 16 de febrero y se repetirá una semana al mes hasta junio.
El paro, anunciado como respuesta al borrador del nuevo Estatuto Marco impulsado por el Ministerio de Sanidad, contempla movilizaciones del 16 al 20 de febrero, del 16 al 20 de marzo, del 27 al 30 de abril, del 18 al 22 de mayo y del 15 al 19 de junio. Además, incluye convocatorias de ámbito autonómico en algunas comunidades.
Ante este escenario, varias consejerías han pedido una negociación real que permita evitar un conflicto que, advierten, tendrá consecuencias directas sobre los pacientes.
Desde el Forum de Salud de Toledo, organizado por Medicina Responsable y la Organización Médica Colegial (OMC), el conselleiro de Sanidade de la Xunta, Antonio Gómez Caamaño, reclamó al Ministerio que “deje de poner a los pacientes y a las comunidades autónomas contra las cuerdas y dialogue con los médicos sobre el Estatuto Marco”.
Gómez Caamaño criticó que se pretenda reformar una norma clave del sistema sanitario “sin memoria técnica, económica ni jurídica” y sin tener en cuenta las demandas de los profesionales. Recordó que en Galicia las anteriores movilizaciones dejaron más de 90.000 procesos asistenciales anulados entre cirugías, pruebas diagnósticas y consultas.
Por “responsabilidad institucional”, exigió que el Ministerio asuma sus competencias y abra una negociación real que “devuelva la estabilidad a los profesionales y la seguridad a los pacientes”.
En la misma línea, la Junta de Castilla y León ha pedido un “esfuerzo de diálogo” al Gobierno central y a los sindicatos para intentar reconducir la situación. El consejero de Economía y Hacienda y portavoz, Carlos Fernández Carriedo, recordó que las comunidades no son parte negociadora del Estatuto Marco, pero sí las responsables de prestar la asistencia sanitaria.
Carriedo advirtió de que la huelga puede tener un “impacto muy notable” si no se alcanza un acuerdo, especialmente en consultas externas programadas, intervenciones quirúrgicas y pruebas diagnósticas, aunque aseguró que se garantizará la atención urgente.
La Junta ha aprobado una orden de servicios mínimos que representa aproximadamente un tercio de los efectivos totales, con el 100% de cobertura en UCI, Oncología Médica y Radioterápica, Diálisis, Hospital de Día y Farmacia Hospitalaria, entre otros servicios críticos.
Por su parte, la Consejería de Sanidad de Castilla-La Mancha ha decretado servicios mínimos del 100% en todos los servicios de urgencias de cada Zona Básica de Salud, así como en las unidades críticas hospitalarias, diálisis, hospital de día oncohematológico y oncología radioterápica.
En Atención Primaria se garantizará la presencia del personal de guardia habitual incrementado con un 20% adicional, mientras que en el ámbito hospitalario se cubrirán las urgencias y actividad no demorable con los efectivos de guardia propios de un día no festivo incrementados en un tercio.
El objetivo, según recoge la resolución publicada en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha, es asegurar la atención sanitaria esencial durante los periodos de huelga.
Desde la Región de Murcia, el portavoz del Gobierno regional, Marcos Ortuño, ha afirmado que la ministra de Sanidad “ha provocado la huelga de médicos y tiene que asumir su responsabilidad”.Ortuño criticó que el Estatuto Marco se haya firmado “de espaldas a los sindicatos” y sin memoria económica ni técnica, y advirtió de que el conflicto puede traducirse en un aumento de demoras y listas de espera.
A las peticiones institucionales se ha sumado el Foro de Médicos de Atención Primaria, que ha hecho un llamamiento al diálogo “real y constructivo” entre el Ministerio y el Comité de Huelga para acercar posturas y evitar un paro que, a su juicio, tendrá “gran repercusión en la atención de los pacientes”.
El Foro ha mostrado además su preocupación por el impacto que determinadas medidas pueden tener sobre la calidad asistencial y el ejercicio de la medicina de familia y pediatría.
Con la huelga a las puertas y con semanas de movilizaciones previstas hasta junio, las comunidades reclaman una negociación que permita desactivar el conflicto antes de que se traduzca en miles de consultas y procedimientos aplazados. El foco, insisten, debe estar en los pacientes.