
Por Medicina Responsable
21 de mayo de 2026El conflicto entre el Ministerio de Sanidad y los sindicatos médicos por la reforma del Estatuto Marco ha vuelto a llevar a los médicos a una nueva jornada de huelga, del 18 al 22 de mayo. Con esta ya son cuatro semanas de paro en toda España desde comienzos de 2026 y cerca de año y medio de negociaciones sin avances sustanciales en cuestiones clave como la regulación de la jornada y las guardias, el modelo de clasificación profesional o la jubilación flexible.
La principal reivindicación del colectivo médico sigue siendo la creación de un estatuto propio o, al menos, un ámbito de negociación exclusivo que recoja las singularidades de la profesión. Las propuestas del Ministerio para articular mesas sectoriales autonómicas han sido rechazadas por los sindicatos, que consideran que podrían quedar “bloqueadas” por organizaciones generalistas y no garantizar una interlocución real y efectiva.
En este contexto, varios consejeros autonómicos han hablado a lo largo de estos meses con Medicina Responsable criticando la falta de diálogo entre Sanidad y los sindicatos y la tensión que están provocando en los sistemas sanitarios. La consejera de Salud del Principado de Asturias, Concepción Saavedra, ha reconocido que el conflicto “se ha convertido en un problema” tras diez meses de tensión y ha pedido insistir en la vía del acuerdo. “Cuando hay un problema tan importante, la gente se sienta en la mesa y no se levanta hasta que se ha resuelto”, señaló, apelando a la necesidad de mantener el diálogo abierto.
Saavedra, médica de profesión, ha defendido que los facultativos quieren verse reconocidos en el Estatuto Marco por su nivel de formación y responsabilidad, aunque no necesariamente mediante un texto completamente separado. También ha advertido de un cambio generacional en la profesión, con médicos más jóvenes que reclaman mayor conciliación en un sistema que funciona “24 horas, siete días, 365 días”, lo que obliga, a su juicio, a planificar un nuevo modelo organizativo para los próximos años.
A esta reflexión se suma el consejero de Salud del Gobierno de Cantabria, César Pascual, que ha advertido de una falta de voluntad negociadora generalizada. “Creo que no hay voluntad negociadora. Es que después de tanto tiempo ya no es problema solo de uno”, ha señalado, apuntando que, aunque considera que los médicos “tienen gran parte de razón y que merecen gran parte de lo que dicen”, en toda negociación es necesario estar dispuesto a ceder. Pascual ha apelado a la responsabilidad compartida de las partes ante las consecuencias del conflicto: “Estamos dejando de diagnosticar cáncer… esto ya no puede ser”, ha afirmado, subrayando la preocupación por el impacto asistencial de una huelga prolongada.
En una línea similar, la consejera de Salud de La Rioja, María Martín Díez de Baldeón, ha señalado que el sistema sanitario se encuentra “muy tensionado” y que la reforma debería abordarse con mayor serenidad. A su juicio, en los últimos años ha habido “mucha prisa” y poca reflexión. Ha defendido que cualquier modificación grande, como un nuevo Estatuto Marco o una reforma de la ley de ordenación de profesiones sanitarias, debe hacerse de manera “serena, reflexionada y consensuada”, tras escuchar a los profesionales.
Más crítico se ha mostrado el consejero de Salud de la Región de Murcia, Juan José Pedreño, quien ha afirmado entender la postura de los médicos al asumir “la máxima responsabilidad del sistema sanitario” en su práctica diaria. Aunque considera lógico que el Estatuto Marco establezca condiciones generales para todo el personal estatutario, ha defendido que deben reconocerse las “peculiaridades y particularidades” de cada categoría profesional.
Pedreño ha ido más allá al señalar que la falta de acuerdo está teniendo un impacto directo en las comunidades autónomas y en los pacientes, con suspensiones de intervenciones y consultas. En su opinión, el Ministerio debería adoptar una actitud más orientada al consenso y menos confrontativa para desbloquear una negociación que continúa encallada.